
Fantasmas...
En septiembre Ángela Paloma iniciaba un post con la siguiente frase:
LOS humanos tenemos la rara costumbre de hablar por los codos. De hablar y hablar sin parar y sin darnos cuenta, en muchas ocasiones, de lo que decimos. Una acción que puede traer consecuencias insospechadas. Por eso no es de extrañar que los políticos padezcan el síndrome del humo.
Y si lo padecen los políticos lo padecen sus estructuras,...