Lo
peor de todo, es rendirse
La mayoría
de las ocasiones que mis clientes llegan a mi consulta es porque ha habido una
circunstancia externa que les ha hecho “crack” en la parte más interna de su
persona.
La
vida es tan frágil como una copa de cristal y tan fuerte como un diamante. Hay días
que crees que estás tocando el cielo y el siguiente sucede algo que te enseña lo vulnerable
que eres.
A
veces el mayor enemigo de uno, es uno mismo, y tener la valentía de seguir
hacia adelante con lo perdido, no es tarea fácil.
Últimamente
me...