martes 9 de febrero de 2010

Soy Alcalde....¿Y ahora qué?



Ser Alcalde en España no es una profesión, es un servicio a la sociedad por un espacio de tiempo, dónde los ediles necesitan una in-formación y conocimiento necesario para desempeñar sus cargos y ejercer sus funciones, con la confianza y seguridad que da el conocer la materia en que se desenvuelven.

Después de las últimas elecciones muchas entidades (Diputación, Partidos, etc.) siendo conscientes de la situación real de los ediles en nuestra geografía, dónde solo un 17% cuenta con estudios superiores mientras que el 26% sólo cuenta con estudios de ESO como aval académico, crearon planes formativos para el conocimiento de los diferentes órganos de la Administración Local, así como de las competencias que tienen nuestros Ayuntamientos, en qué consiste el presupuesto municipal o cual es el procedimiento para conceder una licencia.

Y así uno tras otro, los planes formativos para estos ediles van asentados en la pura necesidad administrativa olvidándose de una de las cuestiones más relevantes, sus competencias para el desarrollo de su nuevo cargo.

¿Se imaginan a un profesional que no tenga ni idea de en que consiste su trabajo? ¿Que de un día para otro se sienten en un despacho o se incorporen en una estructura empresarial a verlas venir?

Imaginemos a un cirujano que no sepa realizar una sutura, a un albañil que no sepa poner un suelo (y no me refiero a los contratados bajo manga y mano barata), a un maestro que no sepa el contenido de sus clases, a un informático que no sepa el lenguaje htlm, o un camionero que no sepa cuando utilizar el freno de mano.

Lo hemos compartido en otras ocasiones hay que saber, querer y poder y si falta una de estas premisas la consecución de lo que buscamos se queda en el camino.

El problema se nos plantea cuando se suman dos carencias a la misma vez, desconocimiento administrativo y habilidades para afrontar dicha carencia. ¿Como puede uno convencer a su gobierno de un hecho ya realizado y ejecutado “erróneamente” y anteponer una responsabilidad cuando los demás actúan de forma incorrecta y que no se interprete como una traba hacia el interés del municipio?

Es evidente que la base administrativa es necesaria y es imprescindible que la base personal esté bien desarrollada y asentada en valores, competencias y habilidades, también.

Por ello tener la capacidad de reconocer los peligros y aprovechar las oportunidades que repercuten en la competitividad y efectividad del municipio, así como utilizar los recursos materiales y económicos del modo más idóneo, rápido y eficaz para obtener los resultados deseados, junto a saber mantener y utilizar una amplia red de relaciones personales con personas clave dentro de su gobierno, partido y municipio, pasa por alcanzar acuerdos satisfactorios para las partes implicadas, descubriendo o creando elementos que produzcan valor añadido a la relación entre las distintas áreas de influencia, y estas son solo algunas de las competencias estratégicas que un Alcalde necesita.

Unido a competencias interpersonales dónde saber diagnosticar, afrontar y resolver conflictos interpersonales con prontitud y profundidad, sin dañar la relación personal, fomentando un ambiente de colaboración, comunicación y confianza entre los miembros de su equipo de gobierno y logrando el compromiso de sus compañeros, inspirando confianza, dando sentido al trabajo que implementan e impulsándoles a conseguir los objetivos marcados en su legislatura, se convierte en una carrera de fondo.

Valorando la capacidad para mantener el equilibrio personal ante situaciones de especial tensión, así como saber priorizar los objetivos, programando las actividades de manera adecuada y ejecutándolas en el plazo previsto, pasa por establecer metas elevadas para si mismo y los demás dónde demostrar un comportamiento emprendedor, iniciando e impulsando los cambios necesarios con la energía y responsabilidad personal, ayuda a desarrollar la capacidad de tomar decisiones de modo adecuado y en el momento oportuno y estas reflejan explícitamente sus competencias personales.

El desarrollo de sus competencias se convierte en una herramienta útil para los Alcaldes y concejales, sin necesidad de disponer conocimientos profundos y que puedan resolver sus dudas y encontrar una orientación para desempeñar mejor su responsabilidad de gobernar sus municipios.

*_Toma de decisiones
*_Gestión del estrés
*_Iniciativa
*_Ambición
*_Gestión de conflictos
*_Trabajo en equipo
*_Carisma
*_Negociación
*_Networking
*_Gestión de recursos o
*_Visión de su Alcaldía entre otros...

Al igual que en otros entornos profesionales se busca la excelencia y nuestro sistema democrático no exige ninguna formación ni experiencia queda en la reflexión de cada individuo, de cada Alcalde, de cada persona, el aportar y desarrollar lo mejor de uno.

Hoy ha sido diferente…..gracias.

miércoles 3 de febrero de 2010

Toma de decisiones VI: ¿Me hundo o evoluciono?


¿Esta decisión me ayuda para crecer o me servirá para hundirme?

¿Qué tipo de persona eres…? La activa o re-activa.
La que se posiciona en qué malo es lo que he vivido o por el contrario le saca partido a la experiencia.

Cuando aprendes a transmutar lo negativo en positivo estás más cerca de conseguir tus metas. Tener esta habilidad es vitalmente importante y si la pones en práctica puedes transformar el sufrimiento en paz y el caos en triunfo. Parece que me refiera al mundo de Yupi…y no, no es así, simplemente es otra forma de desarrollar nuestro pensamiento.

Seguro que has vivido situaciones difíciles, has pasado tragedias y otros contratiempos que te han hecho difícil reconocer lo bueno de las cosas. Esos acontecimientos son inevitables, forman parte de la experiencia humana.

Aunque no es posible evitar estas situaciones si lo es el transformar tus heridas emocionales con sabiduría y utilizar todo lo que te sucede como catalizador que te aportará un mayor entendimiento.

Puedes elegir como interpretas cada una de las cosas que te suceden y esta pregunta te ayudara a entender que no siempre las cosas son culpa tuya.

Cuando tienes un incidente o te sucede algo que te causa sufrimiento, tristeza, sentimiento de perdida o remordimiento no ocultes ni reniegues de esos sentimientos. Permítete sentir esas emociones, reconocer tus heridas y luego toma la decisión de utilizar esa experiencia para mejorar tu vida.

En otras palabras, usa tu vida a tu favor y no en tu contra.

Si te formulas esta pregunta correctamente cambiaras inmediatamente tu actitud de duda respecto a ti mismo e incluso de recriminación, por la de tener una mente más abierta dispuesta a aprender.

Es fácil quedarte estancado en el drama de tus circunstancias actuales, y en lugar de utilizar el hecho para crecer, utilizarlo para castigarte.

Y lo cierto es que no necesitas a nadie que te castigue pues tu mismo te bastas para hacerlo.

Lo haces de muchas formas, privándote de lo que realmente quieres, actuando de forma perjudicial para ti, como por ejemplo trabajar o comer demasiado.

Te haces daño al comportarte de modo que luego te sentirás avergonzado y lo haces cada vez que no eres capaz de reconocer tus triunfos.

Lo haces cada vez que revives una y otra vez la misma historia, analizando porque no lo supiste hacer mejor o por el contrario por lo que tendrías que haber hecho.

Lo haces cada vez que desperdicias tu energía en querer adivinar como podías haber evitado esa situación.

No importa el que, siempre que utilizas lo que te pasa para ir en contra tuya.

Hazte esta pregunta especialmente cuando sufras. Si sufres es porque estás utilizando algo de tu pasado o de tu presente para castigarte.

Si quieres dejar de sufrir, cambia tu visión y hazte esta pregunta ¿Cómo puedo utilizar lo que estoy experimentando ahora para crecer y evolucionar? Utiliza todo a tu favor, así llegaras a un mayor entendimiento, claridad y propósito.

Sé paciente como estos dos personajes que te dejo a continuación…y ríete de ti mismo.

video

Gracias por compartir...

viernes 29 de enero de 2010

Toma de decisiones V: ¿Es un acto de autoestima o un acto de autosabotaje?



La foto…lo dice todo.
Mientras vamos regando para crecer…vamos con la cuerda al cuello para qué????

Lo hemos compartido…las decisiones suman o restan y hacernos esta pregunta ayuda a seguir despejando.

Es bueno planteárnosla si nos hemos comprometido a tener todo lo que queremos y merecemos, y esta reflexión no esta basada en un mundo de sueños y un mundo de yuppie sino en un acto de confianza en uno mismo y en un sentimiento de que valemos y merecemos todo aquello que tenemos al alcance de nuestras manos.

La autoestima nos da paz mental y equilibrio, nos aporta respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás, nos da la confianza para ponernos en pie y pedir lo que queremos.

Es el ingrediente principal para una vida plena y exitosa. Quererse uno mismo es la tarea más difícil e importante que tenemos en nuestra vida. Amarnos significa amar todo lo que somos: la persona brillante y guapa o la imperfecta y estúpida, la altruista y la egoísta, la valiente y la temerosa. Significa amar, honrar y aceptar en la totalidad todo lo que somos.

Todos venimos a este mundo con un cierto número de puntos fuertes y débiles, y puesto que es más probable que estos aspectos nuestros no desaparezcan, nuestra labor es aceptarlos todos.

Cuando al final te amas de verdad, sucede algo mágico y es que enseñamos a los demás la necesidad de amarse a ellos mismos.

¿Qué significa amarse? Significa tomar decisiones con las que te sientes bien a diario, ser capaz de mirarte a la cara sabiendo que has hecho lo mejor para ti. Significa estar orgulloso de tus elecciones y acciones. Amarte significa tomar decisiones que te permiten cuidar de esa persona importante que eres tú.

Cuando tenemos conductas de autosabotaje estamos eligiendo desde nuestro yo más inferior. Permitimos que compromisos insanos nos aparten de nuestras metas, por lo que pasamos a un estado de malestar y tristeza.

Nos convertimos en maestros del disfraz, queriendo siempre esconder las cosas que no nos gustan de nosotros mismos. Nos negamos el derecho de conseguir lo que queremos e inconscientemente transmitimos a los demás la falsa percepción de que es normal que ellos también renuncien a sus sueños.

El autosabotaje lo producimos de muchas formas, cada vez que nos permitimos una distracción momentánea que nos aleja de nuestras metas, cada vez que nos comparamos con otra persona y no nos encontramos a su altura, cada vez que contemplamos nuestra vida y nos decimos “Esto no es lo que quiero” (por miedo) entonces hemos cometido autosabotaje.

Cada vez que nos descuidamos y escuchamos nuestro dialogo interior negativo repitiendo lo mismo por milésima vez y cada vez que nos castigamos por no ser perfectos, estamos eligiendo el autosabotaje en vez de la autoestima.

Si no te gusta como te sientes ahora, tienes el poder de cambiarlo.

Sigo agradeciendo vuestros comentarios…enriquecen y mejoran mi trabajo. Gracias a todos.

Buen fin de semana…y una sonrisa…

miércoles 27 de enero de 2010

Toma de decisiones IV: ¿Esta decisión me da poder o me lo quita?



Después de la respuesta obtenida con los post de Toma de decisiones, he tomado una decisión durante estos días jajajajaja congruencia con lo que digo?

La decisión pasa por trasladaros cada una de la preguntas de Toma de decisiones….en total son diez, y si mantengo el compartirlo cada lunes, me llevará en tiempo, más de dos meses y vuestras aportaciones son excelentes para calidad y enfoque del taller en el que estoy trabajando y que implementaré este próximo mes de Febrero.

Si no la compartís, mantengo abierto el feedback para cualquier propuesta o idea…

Hoy la pregunta es sencilla y no deja de ser compleja…

¿Esta decisión me da poder o me lo quita?

Te preguntarás ¿Qué significa tener poder?
Significa dar o aportar poder, propulsar.

Cuando tenemos poder nos sentimos fuertes, vivos y notamos la energía vibrante que recorre nuestro cuerpo.

Cuando tomamos decisiones que nos dan poder, nos situamos en el momento presente y cuando nos sentimos con más poder, podemos acceder a niveles de conciencia superiores, nuestra mente está tranquila y vacía del habitual parloteo negativo.

Si nos plantemos esta pregunta saldremos rápidamente del pasado y nos posicionaremos en el presente y sabremos que nuestras decisiones nos dan fuerza; y si nos sentimos fuertes y seguimos en nuestro interior tomamos el camino adecuado hacia nuestras metas.

Si usamos esta pregunta en cualquier momento o circunstancia, podremos determinar si nuestros pensamientos nos dejan en un estado de energía o de impotencia.

No te olvides que tus pensamientos diseñan tu destino y uno de los cambios más importantes que puedes hacer es examinar la calidad y elevación de tu nivel de pensamiento.

La conversación interior negativa suena a “Hoy estoy muy cansado” o “Estos pantalones me quedan fatal” o “Yo no puedo hacer eso” o “Esta persona se acerca a mi por su interés” “No se relacionarme con los demás”... y todo va precedido de un NO seguido de un YO.

Puede aparecer cuando cuelgas el teléfono tras haber tenido una conversación de negocios y te dices: “Debería haber dicho esto antes” o “No debería haber sido tan insistente”.

Cuando nos damos cuenta de que estamos manteniendo este tipo de conversación, podemos detenernos un momento y preguntarnos: “¿Escuchar este tipo de conversación me da poder o me lo quita?” Si ves que se te van las fuerzas por esta conversación mental, deja de escuchar.

Con nuestras conductas diarias nos damos fuerza o nos la quitamos. Antes de empezar a realizar algo, puedes preguntarte: ¿Esto me dará energía o me la quitará?

Es evidente que antes de formularte esta pregunta antes tienes que haber definido bien claro cuales son tus metas, como cada una de las personas que cambiaron su entorno más íntimo y que de una forma silenciosa...han hecho mucho ruido en este mundo...

video

Esta pregunta te desafía una vez más a que seas consciente de tus acciones.

Cuídate...

lunes 25 de enero de 2010

Toma de decisiones III: Crontrolas la situación o buscas complacer a otro



Cuando tenemos el control de la situación comienza la confianza en uno mismo. Cuando reconocemos cada una de las aptitudes y habilidades innatas que disponemos; tomamos decisiones basadas en nuestra valía, y es entonces cuando descubrimos lo que más nos conviene.

Para actuar por nosotros mismos hemos de acabar con la necesidad de agradar a los demás y sustituirla por el compromiso de respetarnos, aunque nuestras opiniones vayan en contra de la opinión popular.

Necesitamos ser atrevidos, tener confianza en nuestras capacidades y valentía para valernos por nosotros mismos sin la ayuda de nadie. También requiere que seamos vulnerables, que escuchemos nuestra voz interior y asumamos riesgos que nos sacan de la seguridad de lo conocido.

Nunca sabemos si lo que pensamos, queremos o creemos nos aportara el futuro que deseamos y a menudo pensamos que los demás lo saben mejor.

Es muy fácil menospreciar nuestras decisiones diciéndonos “no estoy seguro” “no se como hacerlo” o “fulanito sabe mejor que yo”.
Muchas veces dejamos que nuestros temores de no ser lo suficientemente fuertes, buenos, inteligentes o merecedores, ganen la partida.

Cada vez que quieres complacer a otro y cambiar tu verdad por la suya, estás renunciando a algo de tu poder. Te olvidas de quien eres, y entregas a otros las riendas de tu vida.

Ser tu mismo, implica aceptarte tal como eres.
Supone aceptar tus puntos fuertes y débiles, tus aciertos y desaciertos, sin importarte que piensen los demás.

Nuestra sabiduría interior nos habla a través del instinto. Nuestra intuición nos susurra al oído “Despierta presta atención, algo va mal” nuestra intuición es esa llamada a nuestra puerta que dice “hay alguien ahí, algo no va bien, no lo hagas”.

Es más importante que confiemos en sernos fieles a nosotros mismos, que en tener la aprobación de los demás.

Complacer a los demás es una costumbre que algunas personas hemos desarrollado desde jóvenes. Es posible, que aprendieras a que si hacías algo especial, si eras encantador, bailabas, tenías buenos modales o conseguías buenas notas podías ganar afecto y la aprobación deseada.

Para muchos, este patrón de comportamiento comenzó en las relaciones con nuestros padres y es ahora de mayores cuando podemos ser conscientes de que este hábito nos es muy arriesgado.

Si hemos aprendido a renunciar a nuestro poder para conseguir la aprobación de los demás; las obligaciones, los condicionantes y el sentido de culpa, serán los que dictaminen nuestras acciones.

No te olvides de hacerte esta pregunta, ¿Tengo el control de la situación o busco complacer a otro?

Cada vez que cedes tu poder y restas importancia a tus necesidades, seguro que sales perdiendo.
Related Posts with Thumbnails