Fijando un objetivo claro

¿Quién eres como persona? ¿Quién eres como político?

Todo comunica

En política, también

La politica deja huella

¿Que legado quieres dejar cuando te marches?

Y acaba la política

Una nueva oportunidad, ¿la quieres?

Qué hostia!...Qué hostia!

27 de mayo de 2015 @EdurneUriarte escribe un articulo en el diario ABC que me deja perpleja y desconcertada. 

Su titular: "El PP necesita un coachno deja de despertar mi curiosidad, sin embargo su explicación y contenido borran cualquier sentimiento de empatia y complicidad con lo que desarrollo como Coach en mi día a día.

Sí, el PP necesita un coach, pero no porque estén de moda sino porque su labor, muchas veces desconocido en el ámbito político, aporta un valor exponencial al desarrollo y la implementación de la política alineada a su esencia elemental que es velar por el bien común y el interés general. 

Ordenar de forma adecuada las ideas, los valores, las palabras y los hechos es la clave para la coherencia. Y no hay nada en política que se mantenga sin coherencia; siendo el tiempo el gran aliado del pueblo, pues da respuestas si antes los partidos y los políticos no se han cuestionado algunas cosas, de una forma tajante. 

Qué hostia!...Qué hostia! es la mejor descripción que se puede dar al escenario y contexto político en el que se encuentra el Partido Popular. Rita Barberá en su estado consciente y a la vez involuntario describió de forma taxativa una realidad, que después de tres días, muchos políticos no saben aceptar porque todavía no han hecho el trabajo de analizar el motivo y sobre todo, para qué la sociedad les ha mandado al rincón de pensar.

Todos los políticos que llevan más de cuatro años en la actividad política tendrían que tener dentro de sus agendas una actualización anual, por no decir semestral, de su mapa mental dentro del contexto político. El mapa no es el territorio y sin líderes nacionales, autonómicos o provinciales que no entiendan esto el resultado es desolador. Porque los objetivos marcados sin la calibración de los agentes externos y basados en lo que siempre se ha hecho y ha funcionado, llevan al conjunto del partido a un destino incierto basado en creencias y no en realidades y el resultado es Qué hostia!...Qué hostia! 

La política es algo serio y el que no lo considera importante termina fuera de ella, antes o después. La política es de los valientes, de los proactivos y de aquellos que toman las riendas de su futuro político y no de los que van al son de acuerdos internos, de la validez por años prestados al partido y que reaccionan tarde aun teniendo prestado el tiempo sin habérselo ganado. En la Comunidad Valenciana tengo dos ejemplos. Alberto Fabra y "Suni" Asunción Sanchez Zaplana. Ya se sabe, que quien no se cree quién es, no convence a nadie.

Una de las carencias más destacadas de Alberto Fabra es la falta de carisma y liderazgo que ha mantenido a lo largo de estos cuatro años prestados. Llegar al poder sin ser legitimado por el pueblo conlleva el ganarse el derecho a ser escuchado y sobretodo ser validado por aquellos que no pudieron hacerlo a través de las urnas. La política no son concesiones a coste cero por tener como promotor una siglas que te avalen. Fabra ha tenido su oportunidad y solo en los últimos meses ha reaccionado. Escucharlo en un mitin en las pasadas elecciones europeas fue desolador ante la falta de conexión con el publico. Hace apenas un mes con la visita del presidente Mariano Rajoy a Alicante y como apoyo a la candidatura de Asunción Sanchez Zaplana quedó en evidencia que se había puesto las pilas en hacer lo que durante cuatro años, los suyos le reclamaban. Hacer vibrar a la gente que te escucha, no es fácil, y lo consiguió diez meses después. Sin embargo, ¿donde estuvo los tres años anteriores? Acomodarse y no salir de nuestra área de confort tiene consecuencias. 

No dudo, y que quede por delante, que en una situación compleja como la que estamos viviendo, se hayan hecho cosas, además de trabajar por ese bien común e interés general, de hecho, escuchando a Jorge Bellver @JorgeBellver Vicesecretario de Comunicación del Partido Popular de la Comunidad Valenciana y portavoz del Grupo Parlamentario en las Cortes en un desayuno, al termino del mismo, me preguntaron como lo veía y trasladé "tenéis un problema serio que escuchándoos es evidente que no sois conscientes que el estilo y forma de implementar y hacer política, ha dado un cambio que vosotros no habéis entendido, ni comprendido y eso hará que no lleguéis a conectar con vuestro electorado" Ha cambiado todo el escenario político y no este 24M que es cuando se ha materializado, sino mucho antes, donde la gente ya pensaba, "no me convencéis, vuestras palabras y vuestros hechos no están siendo coherentes".

Cuando uno se junta con sus semejantes su capacidad de innovación se reduce a la mitad. Cuando uno se nutre de las mismas fuentes la capacidad de crecimiento es prácticamente nula. Cuando uno no está abierto a cuestionarse y preguntarse queda en una posición inerte ante su propio destino.

E inerte ha sido la campaña de Asunción Sanchez Zaplana. No voy a juzgar las decisiones porque los resultados han sido la mejor respuesta y no considero apropiado de hacer leña del árbol caído. Sin embargo, como ciudadana de Alicante si voy a destacar tres cosas que veo imprescindibles para valorar el resultado y sus consecuencias.

La primera pasa por la gestión interna del partido frente a la situación del ayuntamiento y Sonia Castedo. ¿Quien dijo que la inmovilidad da buenos resultados? ¿Quien valoró no mover ficha? ¿Quien ante una situación de crispación creciente iba alimentando con el silencio el poder de la oposición? Habían muchos escenarios para poder enfrentarse a estas preguntas, pero cuando prevalecen los intereses personales y no los generales, el resultado es Qué hostia!...Qué hostia!  

En segundo lugar. No pongo en entredicho la capacidad de Suni aunque si pongo en duda que fuera su momento. En política hay que saber elegir el instante donde uno da un paso adelante. Y aunque muchos políticos se preparan estrategicamente a través de decisiones para un marco y posicionamiento político, no entender el contexto y el lugar que se ocupa conlleva Qué hostia!...Qué hostia!

Asunción Sanchez Zaplana es la persona, entre muchas cosas, que una amplia parte de la sociedad alicantina asocia a los recortes. El sacarla del ayuntamiento de Alicante para convertirla en un mirlo blanco a través de una Conselleria era una buena estrategia, si no fuera porque la elegida fue Bienestar Social en un momento de crisis y claro cuando los que viven en sus carnes la cercenadura de sus derechos, la decisión se torna en un boomerang difícil de controlar.

Y como ultimo punto si destacamos sus habilidades sociales tenemos en bandeja de plata Qué hostia!...Qué hostia! 

A Suni le diría personalmente que cuando alguien decide dedicarte tiempo y dejar a un lado sus compromisos para asistir a un desayuno donde se sabe que es para vendernos tu libro, que menos que tener empatia, cercanía y agradecimiento. 

El lenguaje no verbal es lo primero que ven aquellos que no llegan al contexto del lenguaje. La altivez y la soberbia no son buenos compañeros de viaje en la política. Matizar que estas dos actitudes no es sinónimo de ser. No digo que Suni sea sino que transmite. Si lo es, ese será otro problema. 

Desconozco donde se asientan sus miedos, sus inseguridades y sus mecanismos de defensa, sin embargo sus hechos han manifestado que detrás hay mucho de esto.

Porque si no fuera así, que le hubiera impedido hacer una campaña cercana, de calle, de tu a tu. ¿Donde estuvo en el primer debate, que se realizó en la universidad, para defender su modelo de ciudad? ¿Que le motivó para mandar al numero siete de su lista a defender su proyecto? Sí, el numero siete, el mismo que por derecho podía haber estado en su lugar, así lo marcaban las encuestas, porque su trabajo y compromiso ademas de su gestión así lo avalaban. ¿Hubiera tenido Obama en su primer mandato el posicionamiento que obtuvo sin Hillary? Los líderes saben elegir quienes le acompañan y saben decidir donde, cuando y lo mas importante para que.

¿Para qué quería Suni ser alcaldesa? Porque lo único que hemos escuchado es un sin fin de frases construidas sin estrategia y sin sentido. ¿Tu ilusión? #TuIlusionMiCompromiso pero quien tiene ilusión cuando lo ha perdido todo, cuando no hay trabajo, cuando las familias viven de las pensiones de sus mayores, cuando desahucian día tras día, cuando tienes dificultades de llegar a fin de mes. Esos son los votantes, y esos son muchos. Y hacia ellos ha habido pocos mensajes y menos propuestas. La gente se mueve por la esperanza. Y la esperanza en política se crea a través de miradas, sonrisas, abrazos y mensajes y nada de ello se puede hacer sin estar cerca y con la gente. Cuando hablo de habilidades sociales hablo de proximidad, de calle, calle, calle y mas calle. Hablo de no hacer una campaña cogida con alfileres y con poca presencia "real". Porque reunirse se ha reunido pero ganarse el derecho a ser escuchada no lo ha conseguido. 

Ni siquiera alzó la voz en el debate de InformaciónTV.  Que por cierto, fue de lo peor que he visto en esta campaña, no por lo presentadores, ni por los participantes, sino por el formato; y ello dio como resultado  a que los candidatos no hablaran ni de sus propuestas, ni de sus proyectos de ciudad. Solo uno supo sacar rédito al debate Natxo Bellido candidato a la alcaldía por Compromís, precisamente el que ha quedado con la llave de gobierno para el ayuntamiento de Alicante. Quien le iba a decir a Suni que esa ayuda pre- debate sería una semiótica perfecta de su incipiente futuro.

En fin, que ahora toca que los que decían que iban a hacer, hagan mirando por el interés general y que los que han pasado al rincón de pensar, no se queden mucho tiempo en un estado de victimismo porque Alicante, ahora, necesita mas que nunca la mejor oposición.

Los ratones gritan: Si se puede.





Hace apenas un año, después de las elecciones europeas tomé la decisión de estar ahí donde el ciudadano está. No hay ciego más grande que aquel que se rodea solo y exclusivamente con sus semejantes.

En aquel momento álgido después de los resultados de Podemos, me lancé a a la calle y unas semanas después me encontraba en el parque Lo Morant de Alicante asistiendo a una asamblea de un circulo de Podemos. No creo que pudiera dar esta visión si no hubiera asistido entonces a aquel encuentro. Necesitaba escuchar a la gente, a la gente de barrio, a la gente como yo, a las personas trabajadoras, estudiantes y porque no decirlo a los más rebeldes. Benditos los rebeldes que mueven mi silla, que hacen que no me acomode y que siga estando alerta a todo lo que me rodea.

Recuerdo perfectamente que hacia mucho tiempo que no sentía el miedo de sentirme observada como si estuviera cometiendo un delito. No porque lo hubiera cometido antes, sino porque ver como un furgón de policía hacia presencia en aquella reunión en una plaza con no mas de 40 personas, haciendo fotos a los asistentes, eso sí, sin intervenir en ningún momento contra nadie, sinceramente me coaccionó.

En aquella reunión cometí un error. Y fue analizar lo que ocurría en esa asamblea desde la perspectiva de mi profesión, sin tener en cuenta que cada uno de ellos, eran personas con sus historias, con sus intereses, sus miedos, su hartazgo y sobretodo con sus inquietudes por cambiar las cosas, aunque no supieran, ni por donde empezar. 

En toda agrupación de personas hay un líder, aunque él mismo no lo sea. El ser humano necesita tener sentido de pertenencia a la vez que verse reflejado y aceptado por los demás. No importa el motivo o el condicionante que lo haga posible, sino el resultado que consigue con esa unión.

Y cometí el error al juzgarles por no saber. Por no saber ni siquiera, como votar la elección del formato de su pancarta, la misma que posteriormente han llevado en cada una de sus manifestaciones. No comprendí que lo importante no es como llegas a tu resultado sino tener claro cual es tu fin. Cuando lo defines, aunque no sepas, si no vas solo, seguro que llegas.

A lo largo de los meses a pesar de mi opinión, totalmente sesgada, los de "abajo" fueron irrumpiendo barrio a barrio por la ciudad de Alicante. Han hecho su labor, han hecho su trabajo. Las encuestas sobre Podemos en su momento cumbre posicionaban a Alicante entre las diez primeras ciudades con mayor intención de voto. Luego todo se calmó. 

Estas elecciones sigo muy de cerca la política de mi ciudad. He estado en actos de los socialistas, de los magenta, de ciudadanos y del partido popular. He tomado café y compartido conversación con izquierda unida. He comido con más de uno de los dirigentes de mi ciudad y he conversado largo y tendido con algún que otro concejal del ayuntamiento de Alicante. A unos los conozco más que a otros. Me gusta seguir los pasos de aquellos que un día van a gestionar la ciudad en la que vivo.


Tal vez por ese error mio, dejé de lado algo importante. Que no coincidir con las ideas de otro no tiene porqué ser motivo de autismo. Hoy, aun sin compartir discurso ni ideología, muchas personas me han dado una lección de humildad.

Hoy Pablo Iglesias en Alicante rodeado de miles personas como aquellas que hace un año yo no valoré por no saber, han dicho y han hecho mucho más de lo que yo he podido aportar durante estos años en el contexto político.

Hoy visto lo visto en el Pabellón de Tecnificación de Alicante sigo con la cabeza alta y la humildad necesaria para entender, que lo que yo no comprendo, es tal vez lo que mi vecino anhela.

He ido a lo largo de mi vida a muchos mitines y hacia tiempo, mucho tiempo que no vivía la esencia de la comunicación política en estado puro. Hoy el silencio ha gritado. Hoy Podemos Alicante ha dicho mucho, con menos recursos, con menos campaña, con menos de todo pero con mas fuerza que nunca. Hoy mucha gente corriente ha dicho alto y claro que si está comprometida con la política. Con lo que no comulga es con los políticos corruptos y el sistema manido. 

Muchos políticos deberían aprender de Pablo Iglesias a nivel de comunicación. Lo hace con fuerza y con pasión. Lo hace extremadamente fácil. Tiene la habilidad de llevar a la mente del votante, con palabras sencillas y ejemplos tangibles, el escenario que él mismo visualiza, para hacerle entender donde está y donde puede llegar si confían en él. Pura inteligencia emocional. Podemos es un estado emocional con un latido constante. Tomen nota señores políticos. Aquellos que están entendiendo este escenario emocional son los que están llegando al corazón del votante y si no, vayan analizando las encuestas.

El discurso de hace un año de Pablo Iglesias sobre "los de arriba contra los de abajo", "la casta contra la gente normal" lo ha escenificado hoy con "los Gatos contra los Ratones". 

Los Gatos naranjas, azules y coloraos contra un ratón con una coleta que un día decidió montar su partido y por eso los gatos le llaman populista. Pablo Iglesias ha recordado a los ratones que los gatos hacen leyes para gatos, no para ratones. No, no me he ido del hilo del post, solamente me he metido en una historia, sin darme cuenta, donde me ha llevado Pablo gracias a una buena historia. Esa es la habilidad que tiene. Llevarte sin pensar a donde tu crees que quieres ir. Deberíais de haber escuchado como la gente lo aclamaba. 


Es listo y maneja el mensaje como nadie. Ha dado la clave para movilizar a los indecisos. "Tenerlo claro, la política tiene que ver con la fuerza. Y nosotros, cada uno de los que estamos aquí, tenemos un tesoro que no tiene nadie. Hay que hablar de política en todas partes, en el trabajo, en la tienda, en el gimnasio, allá donde vayáis, porque si convencéis a cinco personas de vuestro entorno cada uno, el cambio Si se puede".

Después de lo vivido hoy y lo acontecido durante la campaña en mi ciudad. Tengo más claro que algunos creen que saben, otros creen que pueden y muchos aunque vayan en silencio gritan y consiguen lo que quieren.

Pdta. Para quien pueda pensar que este post es un alegato a Podemos por mi parte, esta muy confundido. No comulgo con esta ideología, aunque aprendo mucho de todo lo que la rodea.

Comunicación, política y coaching en "Tus gestos te delatan"

El pasado jueves 26 de Febrero tuvo lugar la presentación del libro de Fran Carrillo @francarrillog "Tus gestos te delatan" en Puerta Ferrisa gracias a la Agencia Local de Desarrollo.

Carlos Castillo Marquez, @CarlosCast_Marq Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Alicante y Concejal de empleo presentó el acto junto al Diputado Provincial Adrian Ballester @adrianballester y una servidora, donde trasladé mi punto de vista sobre la nueva comunicación política en el S.XXI que a continuación comparto.

Es un reto y una oportunidad asociar mi experiencia profesional como Coach Político y Asesora Política a una profesión altamente influyente en nuestra sociedad como es la comunicación.

Desde mi punto de vista, la comunicación es la expresión de todo aquello que una persona lleva dentro, materializándolo de una forma externa. Las personas necesitamos exteriorizar aquello que queremos, deseamos o simplemente necesitamos. Y toda comunicación nace siempre, primero desde la emoción, desde el sentir.

Un Coach Político trabaja con el interior de las personas, con sus habilidades y competencias, con sus miedos y sus egos, con sus sueños y con sus ideas, con todo aquello que nace desde el rincón más profundo de cada persona. Y la actualidad, tanto política como de comunicación, hace que esas competencias y habilidades, esos miedos y egos vayan transformándose dentro del nuevo entorno, que les toca vivir. Y la cuestión es ¿cómo hacerlo en un entorno dónde todo va asociado a las nuevas tecnologías? Donde parece, que en la era donde tenemos una mayor comunicación tecnológica, desarrollamos una menor comunicación afectiva y efectiva.

La globalización y las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de comunicarnos, con y entre las personas. Hemos pasado de una comunicación unidireccional a una comunicación bidireccional. Donde la palabra ha dado paso a la imagen. Donde el impacto de lo que vemos en ocasiones tiene más fuerza que la propia razón.

Hemos pasado de ser personas caracterizadas por la reflexión a seres que miramos, no pensamos,  que vemos, pero no entendemos. Un cambio de paradigma que ha hecho que nos olvidemos de lo más esencial. De la emoción.

Todo lo que estamos viviendo en estos últimos años, punto de inflexión el 15M, dentro y fuera de la política, es el resultado de nuestros estados de ánimo. La gente salió a la calle porque estaba harta.

Esos estados de ánimos son creados por nuestro pensamiento y nos llevan de una forma inconsciente a lo emocional. Según piensoasí siento,  y como consecuencia, hago. Es decir, nuestras acciones son la consecuencia de nuestras emociones, que han sido previamente filtradas por nuestros pensamientos. ¿Cómo no va a ser importante la emoción?

Aquellos políticos, asesores de comunicación, estrategas que sepan comprender esta consecución entre el pensamiento y el hacer, alcanzarán lo más valioso  “el voto”. Porque la emoción es aquello que nos mueve hacia… Hacia algo o hacia alguien.

Y cabe preguntarse ¿Dónde quedó la emoción en la política? ¿Cuándo perdimos la capacidad de emocionar al electorado? ¿Dónde está la política emocional? Porque comunicar con emoción, sabemos. Lo hacemos en otros ámbitos y en otros contextos, sin embargo, en política, parece que se nos ha olvidado, a excepción de algún vídeo de campaña, donde sí se implementa algo de emoción. Cuando es precisamente esa emoción, lo que realmente mueve al ciudadano, para prestar su voto.

Nunca os habéis preguntado después de escuchar a un político ¿Que ha dicho? El motivo no es otro que simplemente no emocionan,  ni calan sus ideas, ni llega su comunicación, ni su mensaje, porque se ha roto totalmente el vínculo entre el político y la ciudadanía. 

Si un político no sabe comunicar a los demás sus creencias ¿cómo pretende que le entiendan y sobretodo que le sigan? 

En definitiva, hoy en día la sociedad exige, un discurso que se salga del montón, que sea único y excepcional. Que enamore nada más oírlo. Que despierte nuestros sentidos e instintos.

En esta vida, todo comunica. Todo.


¿Alguien vio el pasado fin de semana al candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, en televisión?

Desde mi casa pensé, perdonarme la expresión: “eligiéndolo han tenido que hacerle una gran putada”

No he visto en mi vida un candidato más triste. Si triste de tristeza, de pena,  a la hora de comunicar su candidatura.

¿Dónde estaba la ilusión? ¿Dónde dejó la emoción? Señores de esto estamos hablando. De emocionar. De mover hacia…

De hacer que las cosas sean diferentes siendo nosotros el motor de dicho cambio.

Lo siento, y lo que voy a decir no tiene nada que ver con la ideología del señor Gabilondo, pero estamos cansados de seres grises y anodinos, que aburren hasta el hartazgo, y que no inspiran ni confianza, ni el más mínimo ápice de espíritu de lucha.

Con personas así ¿Cómo podemos avanzar? Eso sí, hay que ser justos, dejó perfectamente colocado un titular Sin condiciones y con convicciones”.

Estamos en un momento, donde la comunicación ya no es lo que decimos sino lo que la gente escucha. Ya no tiene poder el que emite un mensaje sino aquellos que lo reciben.

Los políticos han pasado de ser protagonistas a ser actores secundarios, y necesitan ganarse el derecho a ser escuchados


Por lo tanto priman tres claves.

Que lo que quieran decir,esté adecuado en tiempo.
Que vaya asociado a una imagen, para una captación rápida del mensaje. Y que ambas estén orientadas a persuadir, es decir,

Escuchaba decir la semana pasada a Antonio Núñez, autor del libro ESPAÑA S.L  “Si tú me cuentas un relato que enriquezca el sentido de mi vida, yo, a cambio te prestaré mi valiosa atención”

Por ello todo lo que percibamos como opaco, turbio o velado dará paso a la desconfianza. La nueva comunicación viene exigiendo transparencia. Es necesario romper y superar la creencia de que la información oculta es poder. La información solo es poder cuando se comparte.

En la era digital, en pleno S.XXI es prácticamente imposible mantener un secreto. A veces, es imposible mantener un secreto incluso con uno mismo.

Dentro de toda comunicación, lo importante mantener el mensaje. Como si de un mantra se tratara. Sabiendo qué quiero, para qué lo quiero, con quien lo quiero, cuando lo quiero y donde lo quiero.

Si pretendemos una nueva comunicación política será necesario que nos abramos a una mayor información fuera de nuestras ideologías. No todo es blanco o negro, arriba o abajo, casta o pueblo, derecha. o izquierda. Estamos viviendo un cambio de estructura y la sociedad ha tomado la delantera a la clase política.

La ciudadanía ha comunicado en la calle y en las urnas su ansia por modificar el escenario. Han sabido decir a sus dirigentes de una forma contundente, lo que no quieren, aunque no sepan claramente lo que quieren.

Como conclusión las nuevas tecnologías han tomado el protagonismo en nuestras vidas, van a una velocidad de vértigo y como consecuencia influyen en nuestra forma de comunicarnos. Sin embargo, una mirada cómplice, un abrazo sincero, una historia personal, siempre tendrá más fuerza, que 140 caracteres en un tuit o la mejor valla publicitaria. Porque detrás de esa mirada, de ese abrazo o de esa historia compartida, siempre hay una emoción que nace de un pensamiento.

Es importante a la vez que necesario recordar que según pensamos, así sentimos y como consecuencia, actuamos. Por lo tanto, solo depende de cada uno de nosotros el ganarnos el derecho a ser escuchados.

Foto: @PabloSChillon

"Yo soy así" by Sonia Castedo Ramos

Sonia Castedo @scastedoramos lo dice claro "He sido y soy políticamente incorrecta y no voy a dejar de serlo porque no puedo cambiar, ni quiero. Yo soy así

Quien conoce a Sonia Castedo sabe que siempre deja un titular.  Frases así son las que dan lugar a afirmaciones como la de Jaime Gonzalez en Un tiempo nuevo "Es usted más chula que un ocho"

La entrevista a Sonia Castedo ex-alcaldesa de Alicante fue todo un mar de intenciones. Intenciones por parte de todos. En primer lugar del propio programa Un Tiempo Nuevo donde su Directora Sandra Fernandez @sfernandezh  tiene el reto cada sábado de alcanzar los niveles de audiencia para seguir una semana más. Lo que podría ser un programa de interés general dentro del marco social y político traspasa la linea de show y deja muy lejos la profesionalidad periodística. Claro, todo con el respeto y bajo una opinión muy personal, la mía, que no tendrá mayor incidencia para cambiar lo servido por lo esperado. No nos olvidemos que esto es televisión, si el primer paso lo marcan las audiencias, la segunda intención, la de los propios entrevistadores Ana Terradillos @anaterradillos Jaime Gonzalez y la presentadora Sandra Barneda @SandraBarnedaa van condicionados por la primera. 

Con toda la información actual del caso, con todas las grabaciones, con toda la documentación existente ¿cómo puede haber tan poca profesionalidad para afrontar esta entrevista? Entiendo desde fuera, que el tema a nivel nacional no tiene más repercusión que un caso más de corrupción de nuestro marco político. La puesta en escena (me recuerda a mi paso por El gran debate donde se me pidió defender a los asesores políticos y realmente mi papel era ir directamente al matadero #dbtenchufados), el cuando (en cuanto a franja horaria), el lugar (ubicación plató), la forma (mas que una entrevista fue un conato de juicio) y el fondo (falta de conocimiento sobre la entrevistada) de la realización de la propia entrevista, marcó desde el inicio las intenciones de la misma. Sin embargo, aquellos que estamos viviendo y seguimos día a día este caso, anoche esperábamos mucho más, sobre todo, más profesionalidad.

Cualquier comentarista preparado, no quiero imaginar a cualquier periodista de Alicante afrontando esta entrevista, habría centrado la misma en los motivos de su imputación y no hubiera pasado por encima, lo realmente importante. Su ejercicio político. Se habló más de Enrique Ortiz y de la forma de dimisión de la propia entrevistada, que de los hechos acontecidos y las razones de su acusación.

El primer quiebro lo comete Ana Terradillos con su pregunta  ¿No hay nadie para gobernar Alicante que no sea sospechoso de corrupción? "buena intención" con mala información, confundiendo a Andrés Llorens Concejal de Fiestas, con Miguel Valor Concejal de Cultura y futuro Alcalde de Alicante. 

La política tiene sus tiempos y será el próximo día 15 de enero cuando Miguel Valor tome posesión de su cargo después de que cuatro concejales, el propio Andrés Llorens, Marta García-Romeu, Juan Seva Martinez estos tres últimos imputados y Sonia Alegría renuncien por escrito a ser alcaldes. Mientras, desde el pasado día 5 hasta el próximo día 15, la presidencia de la alcaldía por puro formalismo la adquirirá Llorens. Y este detalle de confundir a un imputado por su sucesor, a un "animal político" como Sonia Castedo no se le pasa por alto. 

En este instante la entrevista toma un giro inesperado para los propios entrevistadores, que sin ser conscientes, van a descubrir a una Sonia Castedo muy diferente a los primeros diez minutos de entrevista, donde su lenguaje no verbal tenso, rígido y rozando un matiz interpretado como victimismo, pasa con prudencia a la seguridad que le caracteriza y que sin conocerla muchas veces es interpretado como soberbia. Surge su confianza y desaparecen los nervios iniciales y con todo ello, esboza su primera sonrisa. A partir de aquí Sonia Castedo toma las riendas de la entrevista, llega un punto donde incluso el publico aplaude sus afirmaciones y en este instante, la ex-alcaldesa como buena política, venga el ataque de donde venga, ella, que sí sabe torear, hace honor a sus palabras. Mientras, sus émulos sin aun saberlo, siguen desorientados afirmando hechos incorrectos e interpretando informaciones nada contrastadas. Sinceramente un circo totalmente lamentable.

Respondiendo a la pregunta de Ana Terradillos he de decirle que sí. Claro y alto para cualquiera que lea este post, sepa que en Alicante sí tenemos buenos políticos, los tenemos dentro de las diferentes ideologías políticas, y no es bueno ir confundiendo lo errores de unos, con los aciertos de otros. 

Lo siguiente, como diría la canción, no es una declaración de amor. Cualquiera que me conoce sabe mi independencia política. Como ciudadana de Alicante ha habido decisiones de mi alcaldesa con las que no he estado de acuerdo y como bien dejé constancia en esta bitácora las pueden leer en el siguiente post: Morir matando.

Sra. Terradillos en Alicante dentro del Partido Popular hay concejales a destacar por su labor a lo largo de este mandato, personas con cargos públicos sin imputaciones, sin resquicios de corrupción y le invito a que descubra la lista  y siga conociendo la labor de los que siguen. Averigüe el trabajo diario que desempeña Carlos Castillo concejal de Fomento, Empleo y Servicio Jurídico o Belén Gonzalez concejal de Comercio, Mercados e intermediación, descubra a Luis Barcala concejal de Sanidad, Consumo y Medio Ambiente y siga, siga la lista. Señora Ana Terradillos no juzgue a todos con la vara de medir generalista. Sea profesional, infórmese y posteriormente siga haciendo su trabajo.

Volviendo a las intenciones no seria justo que solo hiciera critica a lo mejorable, también hubo momentos de lucidez. Jaime Gonzalez  lo dijo cristalino "Un político tiene que tener un plus" y efectivamente, por ello los delitos de un político, no pueden tener las mismas consecuencias judiciales que una persona privada, porque el político es elevado a una condición superior para representar a una mayoría con una responsabilidad mayor sobre sus actos. Sin embargo, en este punto Sonia Castedo ya andaba segura entre tierras movedizas, no como al inicio de la entrevista, cuando Sandra Barneda se enfrenta a Castedo poniéndola en su sitio, al no consentir la misma generalización hecha por su homónima hacia los políticos, con respecto a la tergiversación de información de sus compañeros periodistas.

Cuando uno va a un programa de televisión, con un formato como el de Un tiempo Nuevo, uno sabe a lo que se enfrenta aunque no conozca los detalles. Sonia Castedo tenia sus intenciones claras. Si había sido pábulo de las noticias nacionales y los programas tertulianos, que mejor lugar para dar la cara a su estilo y su forma. Lo dijo claro, "si me atacan me defiendo" y que mejor que hacerlo en un programa nacional un sábado por la noche. Sonia ha cometido muchos errores, ella misma lo reconoce. Pero como ella misma dice, ella tiene su manera de hacer política y esa misma peculiaridad es la que le ha puesto a los pies de los caballos.

Hay un matiz ausente en la frase de Sonia Castedo "He sido y soy políticamente incorrecta y no voy a dejar de serlo porque no puedo cambiar, ni quiero. Yo soy así

Y ese matiz es el del saber 
¿Sabe Sonia Castedo cambiar? Saber conlleva aprendizaje y el aprendizaje requiere humildad. Está claro que si ella no quiere, no hay nada que hacer. Porque poder si uno quiere tiene viabilidad.

Conformarse con el "Yo Soy así" conlleva aferrarse a un pasado que cada uno sacamos a relucir cuando nos conviene y esto se resume en una palabra: evasión. Siempre que queremos evitar cierto tipo de actividades o ignorar algún defecto de nuestra personalidad podremos justificarnos con un "Yo soy" y cada vez que los utilizamos, damos credibilidad a algo que hemos sido ayer, y cuanto mas tiempo mantenemos dicha creencia, terminamos por creer que son inamovibles y en ese preciso momento presente, ya somos un producto acabado destinado a seguir siendo lo que somos para el resto de nuestras vidas. Las etiquetas nos permiten evitar el riesgo y el difícil trabajo incomodo de tratar de cambiar, por ello también perpetúan los comportamientos que los provocan y esto, sencillamente se convierte en un circulo vicioso.

Cada uno somos el producto de la suma total de nuestras elecciones. El programa elige audiencia, los comentaristas continuidad, la protagonista justicia y la audiencia quiere acción, no un mar de intenciones. La audiencia quiere hechos. Quiere programas de calidad con buenos profesionales. Quiere políticos con ausencia de halos de corrupción. La audiencia en definitiva quiere entretenimiento. Pero háganlo todos, con el máximo respeto.

¿Hay Ética en el Poder?

#CorrupciónNoGracias llegados a este día cabe preguntarse ¿es posible la ética en el poder? Y rotundamente cabe un SÍ. Para ello es necesario acogerse a la historia e ir a las reflexiones de los clásicos para poder revisar el actual sistema democrático y valorar una nueva forma de practicar la política.

La corrupción ha tomado un protagonismo que está alineado con la decadencia de la sociedad. En España culturalmente estábamos tan arraigados a la corrupción, que mientras al ciudadano de a pie las cosas le marchen bien, no tenía la iniciativa de “perder el tiempo” en luchar por sus intereses. Esta creencia ya no existe. La crisis del 2008 ha hecho un cambio de paradigma y seis años después comienza a cuestionarse lo que es aceptable o no por la sociedad.

La gente durante un tiempo confió en su silencio, en no exponer las injusticias y combatirlas, pero cuando carece de privilegios y es llevado a un estado de mayores impuestos y menores beneficios sociales y económicos, unido a una tasa de paro superior al 20% de la población, irremediablemente un estado de supervivencia hace que reclame sus derechos y solicite las obligaciones de sus representantes políticos, incluido el cese de abusos de los recursos públicos en beneficio personal y la devolución de todo lo robado.

La corrupción ha dejado de ser aceptada, por ello el político que sigue pensando que es inmune tiene un mayor riesgo de ser delatado. Hoy en día existe una conciencia social de lo que es admisible frente a una sociedad que está rota en mil pedazos. Los muchos tienen más y los pobres tienen menos. Y estos menos no están dispuestos a dejar pasar las fechorías de sus dirigentes.

La corrupción no es un problema nuevo, ha existido siempre. En la actualidad la creencia generalizada de la sociedad pasa por pensar que todo aquel que se dedica a la política es alguien que hace lo que quiere, que vive del cuento y protesta por todo sin conseguir nada. Además tiene al alcance de su mano innumerables ocasiones para abastecerse de todo lo que considere necesario para seguir manteniendo su enriquecimiento personal a través del poder. Sin embargo, de toda la cifra de políticos españoles que circula en red, desde 100.000 personas datos del INE con los códigos de la Clasificación Nacional de Ocupaciones 2011, hasta las 455.558 que se puede encontrar en Google en diferentes artículos, cabe matizar que no existe un censo real, no todos hacen lo que quieren, ni todos se lucran a través de un sistema que necesita una regeneración profunda en la forma de implementar la política. Existen políticos honestos, políticos que sí ejercen la política desde la honradez; y son la mayoría aunque prácticamente no se les escuche ante el ruido ensordecedor de los que sí son corruptos.

Se hace necesario entender que la sociedad exige una política más transparente, más participativa y colaborativa, dónde no tiene cabida la forma de hacer política de estos últimos treinta años. Los partidos políticos no están comprendiendo el nuevo lenguaje que la sociedad comienza a hablar, y ante esta falta de comunicación entre el gobierno y la sociedad, simplemente se están quedando fuera del marco político. Si queda alguna duda, solo hace falta mirar la penúltima encuesta del CIS del pasado mes de octubre de 2014, donde los partidos mayoritarios pierden fuerza frente a nuevas formaciones políticas. 


En ella, no solo se refleja el avance de Podemos, nuevo partido emergente desde el movimiento del 15M y que se presenta en el marco político nacional como alternativa en las pasadas elecciones europeas, obteniendo por sorpresa 5 diputados como representación en el parlamento europeo. Podemos en la encuesta pasa por encima al PSOE y pisa los talones al PP. El bipartidismo ante la inmovilidad de sus casos de corrupción, está pagando las consecuencias de su desidia e inactividad ante el hartazgo de la sociedad.

Estos datos surgen en plena indignación por el uso de las “Tarjetas black” de Caja Madrid, descubierto el pasado 3 de octubre de 2014, donde decenas de miembros del PP y PSOE e incluidos miembros de IU, son los beneficiados, además durante el transcurso de la encuesta ya había comenzado la crisis del Ebola.

La corrupción, el cohecho y la mentira continuada a la vez que expuesta ante los ojos de la sociedad requieren un cambio radical, donde se hace necesario pensar de forma diferente, con atrevimiento y osadía a la vez que con ambición para poder tomar decisiones que marquen un cambio en el rumbo político español. Sin embargo ¿Qué hace que un político llegue a ser corrupto? El corrupto se siente inmunizado después de cometer los primeros delitos. No siente que hace algo ilegal. Simplemente cree que hace negocios. Su modo de pensamiento pasa por no ser consciente de saber que está haciendo algo ilegal. Solamente aprovecha una oportunidad que está al alcance de muy pocos.

En general un político corrupto suele vivir tranquilamente. En su conciencia no existe el marco de la ética por lo tanto no existe ningún fallo que les pueda ser inaceptables ante sí mismos. Los corruptos no tienen patologías psicológicas y disponen de un gran desarrollo emocional ante situaciones inquietantes como puede ser la culpa o la vergüenza. Es necesario tener en cuenta que estos engranajes de pensamiento los tenemos todos y por ello podemos seguir viviendo, sin embargo en los casos de corrupción estos mecanismos de defensa les ayudan a mantenerse en esos estados delictivos. 

Un buen ejemplo sería el “Caso de Pujol” donde toda la familia está implicada en blanqueo de capitales y fraude fiscal y el Expresidente Jordi Pujol cabe que asuma que deberá admitir el fraude, aunque no le afectará en absoluto. La acción de confesar se convierte en un puro trámite con los que bajo su punto de vista son anodinos. El corrupto analiza cada paso y valora cada acción bajo el parámetro de “es bueno es malo para mí” y según se respondan así obrarán en consecuencia. El peso de la conciencia dentro de la corrupción es prácticamente nulo. El egocentrismo les lleva directamente al narcisismo haciéndoles creer que están por encima del resto. No sienten rubor, degradación o vergüenza, sin embargo cuando están descubiertos surge la rabia, la inquina e incluso ese miedo, temor de no seguir teniendo las cosas bajo control. Afectar inevitablemente les afecta porque lo que viene después es el peso de la ley, y ante eso, nada es previsible aunque si predecible.

Es importante tener en cuenta que uno no puede ser corrupto si no existe la oportunidad de serlo y mientras no exista un castigo ejemplar ante los hechos cometidos, siempre pesará más la oportunidad de hacer, que el deber de no hacer.

Entender que lleva  un político a corromperse pasa por descifrar los escenarios que lo hacen posible. Uno se inicia haciendo pequeños favores para terminar llevándose el mayor trozo del pastel. La oportunidad la ofrece el poder y la política, siempre y cuando esta última no regenere nuevos mecanismos anticorrupción y aplique los ya existentes. Además es necesario modernizar y aportar nuevos recursos en el sistema judicial para que los delitos no se queden en el limbo más tiempo del necesario. Se necesita a su vez mas diligencia en las decisiones de los partidos frente a los hechos de corrupción. 

No hay nada más convincente que un buen ejemplo. Y mientras los valores internos de las organizaciones políticas no sufran el cambio de paradigma que la sociedad ya ha comenzado a realizar, lamentablemente no habrá modificaciones dentro de las reglas del juego de los partidos. Seguiremos teniendo dirigentes impuestos por las élites y oligarquías del poder para que sigan representado a un pueblo que no quiere ser representado por alguien que no decide el mismo.

Poder, Política y Corrupción

La semana pasada se celebró el I Congreso Internacional sobre Calidad Democrática, Buen Gobierno y Lucha contra la Corrupción dónde participé con la ponencia Poder, Política y Corrupción. En ella se aporté desde el plano más personal del político las siete fases por las que pasa un político para llegar a delinquir. Hablamos de auto-engaño, narcisismo, soberbia e ira, así como de cualidades e items que marcan a un corrupto en su ejercicio de la política. Podremos poner todas las medidas para acotar la corrupción desde el plano más burocrático posible, sin embargo ante los valores personales de un político solo podemos estar atentos a sus hechos.

Las siete fases pasan por el Poder, la Política, los Políticos, el Miedo, la Mentira, el Silencio y la Corrupción. A partir de ahí todo es posible. Aquí os dejo el desarrollo del tercer ítem, los Políticos.

Todo político que inicia un proceso de coaching es decir, un entrenamiento personal, lo hace con el fin de cubrir unos objetivos que le lleven a una meta concreta, dentro del ámbito político.

Cabe destacar que el  político que se involucra en una mejora personal habitualmente dispone de tres cualidades. La primera corresponde a la pasión, sin vocación política es difícil mantenerse por mucho tiempo en el entramado político sin cruzar la línea de la deshonestidad con uno mismo. En segundo lugar la responsabilidad, donde se asienta la base de sus valores; y desde donde implementa su estilo de hacer política. Una política que le lleva a ser honrado con aquellos a quienes representa, cumpliendo las obligaciones, tanto en el hacer como en el decidir que requiere un cargo público. Como última aptitud siempre es necesaria e imprescindible la sensatez y/o mesura. Toda aquella persona que quiere dedicarse a la política y por lo tanto ejercer como político necesita grandes dosis de prudencia, sentido común  y moderación para que el poder y el ejercicio de la política no les remplacen de sus objetivos iniciales y su meta final, que va alineada siempre con la primera cualidad, la vocación política al servicio del ciudadano.

Cuando un político se encuentra en la encrucijada de mantenerse en la línea de la Integridad Política le surgen bloqueos, dudas, situaciones conflictivas, inquietudes, reflexiones, aprendizajes, estrategias, conocimiento y descubrimiento de sí mismo, incluidos sus propios puntos ciegos. Esos matices de la personalidad de los que uno no es consciente, o se ve imposibilitado para reconocerlos.  

Todas las personas, incluidas aquellas con dedicación al servicio público en mayor o menor medida tienen cualidades que les imposibilitan y frenan a la hora de alcanzar sus metas.

Existen varias situaciones que hacen que el político entre en una espiral de descontrol de su propio entorno político por su afán de esfuerzo desmedido, su ausencia de la realidad, su necesidad de parecer perfecto, una amplia ambición ciega, la necesidad de reconocimiento constante y una gran sed de poder. Un poder que mal gestionado se convierte en una droga diaria que hace de él un ser incoherente de sus palabras frente a sus hechos.

Por lo tanto y como consecuencia del entorno político actual, el político que reclama la sociedad es lo opuesto a una persona sin valores, sin responsabilidad y sin sentido común. La sociedad exige ante el escenario político y la desafección de la ciudadanía, no por la política sino por el uso que se le está dando, a un político que sepa desarrollar nuevas competencias y habilidades emocionales que le lleven a tomar el lugar que la desconfianza ha colonizado en la última década. La sociedad ya no reclama solo buenos oradores y artistas de la palabra. La ciudadanía ofrece su confianza a aquellos políticos que implementan la política en la que ellos creen independientemente del partido donde militen.

Por ello un primer paso al que se enfrenta un político es tomar conciencia política de las nuevas reglas y corrientes sociales, incluso aquellas que no están en primera línea. Se hace imprescindible para cualquier político saber interpretar adecuadamente la realidad externa así como la realidad interna de los partidos. La política de hoy necesita personas influyentes y persuasivas que sean eficaces y sepan captar la atención de la ciudadanía. Políticos que sepan utilizar estrategias indirectas con el fin de llegar al consenso y obtener el apoyo de los demás.

Inspirar y guiar a la sociedad es una habilidad de pocos, tal como se encuentra el contexto político. Ejercer el liderazgo parte de la base del ejemplo. Es trasladar con hechos lo que se emite con la palabra. El político que capta los sentimientos no expresados de la sociedad y los lleva a una realidad en beneficio de ésta consigue credibilidad.

El político de hoy debe encontrar puntos de encuentro entre el partido, su política y la política que necesita su comunidad, por ello requiere la capacidad de negociar y de saber resolver desacuerdos. El manejo de los conflictos conlleva una disposición de pensamiento interno calmado y la habilidad de expresión adecuada. Por lo tanto la capacidad de escucha dentro de la comunicación, acerca al político a un matiz más humano y menos codicioso pudiendo mostrarse a resolver las cosas dialogando en lugar de dejarse llevar por emociones irracionales que lo posicionan incluso en el ámbito de la agresividad.

El político de hoy necesita descubrirse, conocerse, saber cuáles son sus recursos, capacidades e incluso sus limitaciones y ahí tiene gran importancia el trabajo implementado junto a un Coach Político que ayuda a que el político sea consciente de sus puntos fuertes así como de sus debilidades.

La persona que tiene una adecuada valoración de sí mismo experimenta nuevas alternativas, descubre nuevos puntos de vista que suman a su actividad política; y como consecuencia influyen al desarrollo y mejora de la comunidad. Como resultado obtienen una conciencia emocional trabajada, avanzada de modo que saben reconocer el modo en que sus emociones afectan a sus decisiones y a su vez como sus valores se convierten en la guía de sus decisiones.

Mantener bajo control las emociones e impulsos conflictivos posiciona al político y a su persona en un equilibrio emocionalmente sano. Saber permanecer concentrados, positivos e imperturbables aún en los momentos más críticos, en un entorno donde los intereses, las zancadillas y el ego son los protagonistas principales, requiere un autocontrol que en política se convierte en un "deporte de riesgo". Sin embargo, la política conlleva a su vez una motivación interna orientada al logro, donde a pesar de los inconvenientes surge un impulso que dirige al político a mejorar y satisfacer un modelo de excelencia dentro de su entorno y al servicio de la sociedad.

Esa es la esencia de la política. Cuyos valores necesariamente se asientan en la honestidad, la integridad y la responsabilidad del propio político teniendo la aptitud de admitir y asumir sus propios errores. No dejando de señalar, castigar y reprobar las acciones poco éticas de los demás, incluyendo a su propio entorno e incluso partido, a sabiendas de convertirse en un "renglón torcido" dentro de su propia organización. Y ser ese reglón torcido no significa tener ausencia de compromiso, pues aquel que sintoniza con los objetivos de su partido y con los objetivos de la sociedad está dispuesto a sacrificarse en aras del objetivo superior de su propia organización.

Un político comprometido busca activamente oportunidades para cumplir el cometido de su partido y que a su vez esté alineado con la misión de su proyecto político y con los intereses de la sociedad. Un político que se anticipa, reconoce y satisface las necesidades de los demás está orientado hacia el servicio percibiendo de forma activa los sentimientos y puntos de vista de su propio entorno e interesándose activamente por comprender a los demás.

La política actual pide cultivar y comprender las distintas visiones del mundo, siendo sensibles a las diferencias existentes entre diferentes partidos e ideologías. Esto ofrece una oportunidad al político de aprovechar la diversidad en beneficio de la mayoría y no al interés de un grupo minoritario. Para ello el político debe tener una sensación muy clara de su valor y de sus capacidades. La confianza en sí mismo conlleva el poder expresar puntos de vista impopulares, dentro y fuera del partido, y defender sin apoyo de nadie aquello que considera correcto para el ejercicio de su/la política.

Así mismo los políticos de hoy han de darse cuenta de las necesidades del desarrollo de los demás y ayudar a fomentar las habilidades de su propio equipo. El crecimiento de las personas que acompañan al político es proporcionalmente beneficioso al conjunto del entorno y como consecuencia hacia la propia sociedad.

Estar abierto a ideas y enfoques nuevos siendo lo suficientemente flexible para responder rápidamente a los cambios es una cualidad vital de cualquier persona que desee dedicarse a la política. La innovación y la adaptabilidad son exigidas en el arte de hacer política pues nada permanece estático y ninguna acción consensuada dura más de una centuria, por eso la confianza en uno mismo, especialmente la seguridad es lo que permite al político ajustar, adecuar y pactar sin reserva las iniciativas anteriormente tomadas en el caso que así la realidad lo exija.

En política prever con optimismo e iniciativa un futuro a corto y medio plazo es en sí crear el sueño que toda sociedad anhela. Saltarse las rutinas habituales cuando la situación así lo requiere para llevar a cabo el objetivo marcado es una oportunidad demasiado generosa que en otros ámbitos es inviable adecuar. La política lleva como compañeros de viaje a "obstáculo" y a "contratiempo" y saber viajar con estas circunstancias sin pensar que son fallos personales es una idoneidad que lleva al político a trabajar más desde la expectativa del éxito que desde el miedo al fracaso.

Si una persona toma la decisión de dedicarse a la política, si tiene ese sentimiento o vocación política y un día desaparece, lo mejor que puede hacer es marcharse. Un buen político debe tener responsabilidad pública como bien se exponía al inicio de esta sección,  pues para hacer cosas es necesario tener ganas de hacer esas cosas y ante todo hacerlas bien. Si al contrario de todas las habilidades descritas para ser un buen político la ambición ciega y desmedida se cruza en el camino del político, entonces comenzará un trayecto sin retorno, que tiene como meta final, una habitación de cinco metros, con barrotes como única decoración. Y ahí, solamente ahí, es cuando uno volviendo la vista atrás y el camino recorrido, uno es consciente que la mentira, el miedo y el silencio fueron los peores compañeros de viaje. 

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