Fijando un objetivo claro

¿Quién eres como persona? ¿Quién eres como político?

Todo comunica

En política, también

La politica deja huella

¿Que legado quieres dejar cuando te marches?

Y acaba la política

Una nueva oportunidad, ¿la quieres?

El tiempo y la política

Es habitual y de forma inconsciente que las personas olviden sus palabras. Pero en política el olvido tiene un alto precio y el adversario una gran memoria, sin omitir que el ciudadano es oteador de las palabras y de los hechos.


Martin Schulz candidato a la Presidencia de la Unión Europea del partido socialista PES_PSE quizás no hubiera escrito jamás aquel tuit el pasado 23 de enero de este mismo año, donde elogiaba las cualidades del actual gobierno español. “Felicidades al gobierno/pueblo español por concluir el programa tras 18 meses. Animo a #Espana a seguir con las reformas y a atajar el paro” si hubiera presagiado su futuro más inmediato. Y González Pons número dos a la candidatura europea del Partido Popular jamás hubiera tenido la oportunidad de “agradecer” la elocuencia de aquel tuit en beneficio de su campaña.

Todo comunica, incluido el silencio y en política es una máxima. Cualquier detalle muestra el camino recorrido e incluso indica el punto del final del trayecto. El tiempo en política fluctúa según el calendario electoral. Y el desafecto en la ciudadanía marca el pulso de una realidad que la clase política y su entorno aparentemente no llegan a detectar.

La audiencia en los debates a las elecciones europeas es un claro ejemplo. Miguel Arias Cañete PP y Elena Valenciano PSOE con un  9´5% de cuota de pantalla y el debate a seis bandas la noche del pasado lunes con un 4,2% bajando hasta un 3´2% en cuota de pantalla es una realidad irrefutable del desinterés de la ciudadanía por la política a golpe de tecla de un mando a distancia.

Caben todo tipo de análisis, sin embargo el pulso ya no está en las calles, ni en las audiencias, ni siquiera en las redes sociales aunque aporten un fragmento de la realidad. Ya lo decía Alfred Korzybski “El mapa no es el territorio” y nuestra realidad no es la realidad en sí, sino una representación que nosotros tenemos en nuestra mente sobre la realidad, y una representación es solamente eso, una manera de ver la realidad. El tiempo ha cambiado la percepción e implicación de las personas hacia la política. El interés ha decrecido no por la esencia de la política sino por el uso de las personas que intervienen en ella. La política requiere escucha y precisa ser bidireccional. El ciudadano está ausente ante la creencia de saber que no existe otro discurso que el interés propio de la clase política. La misma clase política que no traslada un discurso diferente y asienta con más ahínco la creencia del ciudadano. Y mientras ambos van al ritmo inequívoco de la desconfianza mutua.

El tiempo en política se congela únicamente en época de campañas donde el recuerdo toma protagonismo ante un futuro inspirador. Craso error de aquel candidato que quiera ilusionar con lo que está por llegar, asentando sus argumentos con los hechos del pasado. Sí, el tiempo y la política danzan al son de un tango a la merced de sus protagonistas, al igual que “un pensamiento triste que se baila”  según palabras de Enrique Santos Discépolo. La sociedad y los políticos mantienen una relación emocional cada uno con su propia entidad y solo cabe la esperanza que realizar una política diferente es posible.

El tiempo no se detiene. Al igual que la forma de hacer política tampoco. La innovación y el cambio en la política solo tienen cabida desde el interior de las personas. La política es lo que las personas hacemos de ella. El crecimiento personal es clave para lograr una política responsable, comprometida y avanzar en una trayectoria acorde con los valores de cada una de las personas que participan en ella.

El tiempo nos pide reflexionar y cuestionarnos para re-formular todo aquello que está sucediendo en la sociedad a través de la política. Parece utópico aunque la base de todo ello se asienta en todo aquello que llevamos dentro. Valores y propósitos son los ingredientes básicos para trazar un plan de acción que acerque la política a los ciudadanos desde unos principios ávidos por permanecer en el tiempo.

Ahora es el tiempo de las personas. Tanto de aquellas que están vinculadas a la política como las que están enfrente viviendo sus consecuencias. La responsabilidad es de todos. Hace falta romper la sensación “más de lo mismo” y eso solo se consigue mirando desde otra perspectiva el problema, así como la solución del propio problema.

Toda crisis encierra una oportunidad de crecimiento y eso es una invitación a hacer algo mejor. El mundo ha cambiado y ahora es momento de cambiar nosotros. Si el valor real en la política se sitúa en los valores que la integran y el fin no es otro que ocuparse de la actividad que se implementa en beneficio de las ciudades y los asuntos de los ciudadanos, solo podemos ir en una única dirección. La que lleva a la mejora de todos.

Si se partiera de esa premisa no cabría oportunidad de crítica a las palabras de Martin Schulz y solo habría ocasión a la generación de ideas, propuestas y mejoras para el avance de todos.

El tiempo solo marca el ritmo que la política debe bailar. 
Mientras, la política elige el estilo que quiere bailar.

I Jornadas de Innovación Política




Desde Integridad Política y junto a Comunicación, Gestión y Talento te presentamos las

I Jornadas de Innovación Política

Cualquier reflexión inicial que se pueda realizar en el entorno político tiene como base una premisa "La política es lo que las personas hacemos de ella". 

Ya lo decía Cicerón en su Breviario de una campaña electoral Se tu. El político que quiera conquistar las urnas no puede depender exclusivamente de las siglas de un partido ni de las directrices de una organización. 

La sociedad en silencio está reclamando con su absentismo y su desafección que lo que ve, escucha y lee no tiene nada que ver con lo que quiere, desea y necesitaDesde el mutismo se pide una política responsable, con políticos comprometidos que avancen acordes a unos valores aparentemente perdidos y que esa forma de hacer política se vea reflejada en el que hacer del día a día.

En estas jornadas queremos innovar desde y en política, buscamos debatir, reflexionar, cuestionar y re-formular el modo en que se implementa la política actualmente.

Si crees en la política para mejorar las cosas y quieres conectar tu proyecto político, con tu pasión y tu propósito, y consideras que es importante alinear al máximo lo que piensas, con lo que dices y con lo que haces, en estas jornadas te llevarás respuestas y herramientas para poder desarrollar y ejecutar la política que quieres. 

Este encuentro está dirigido a personas que se dediquen de manera profesional o semi-profesional a la política (asesores, asesores de comunicación, consultores, periodistas, políticos, militantes, etc).

Si deseas más información detallada de las I Jornadas de innovación Política no dudes en ponerte en contacto con nosotros info@intergridadpolitica.com 

10 puntos ciegos en un Líder Político

Una de las bondades que aporta el entrenamiento político es la oportunidad de escuchar y como consecuencia entender la realidad que viven nuestros políticos. Mi experiencia a lo largo de estos ocho años, después de más de 50 procesos personalizados a líderes políticos y unido al desarrollo de dos campañas electorales me aportan una visión más amplia de la verdad que viven las personas que están al servicio público.

En cada entrenamiento (proceso de coaching político) surgen bloqueos, dudas, situaciones conflictivas, inquietudes, reflexiones, aprendizajes, estrategias, conocimiento y descubrimiento de uno mismo, incluidos sus propios puntos ciegos. Esos matices de la personalidad de los que uno no es consciente o se ve imposibilitado para reconocerlos. A continuación doy a conocer aquellos puntos que a lo largo de mi experiencia y casos reales de una forma u otra han surgido en los procesos de coaching político realizados.

1º Preocupación por las apariencias. Existe un convencimiento muy arraigado en el ámbito político, que se asienta más en una creencia que en hechos contrastados de lo que la sociedad requiere. El político cree que necesita parecer bueno a toda costa. Está continuamente preocupado por su imagen pública, anhelando el lujo material que conlleva el prestigio. Esta convicción lleva al político a un estado de “inseguridad” permanente, donde su foco se centra en todo lo externo, olvidándose del sentido más básico de su función pública. Y la realidad manda. La política se basa en los resultados y no en la apariencia de ser aquello que se espera dejando de ser aquello que se es. El éxito político va unido al rendimiento personal orientado al servicio, unido a excelentes relaciones con todos “actores” que intervienen en el escenario político.

2º Esfuerzo desmedido. Desconecta de todo aquello que no tiene nada que ver con la política. Aparece un hábito de trabajo compulsivo donde queda en evidencia una ausencia de equilibrio entre la parte personal y la responsabilidad política, lo que le conduce sin ser consciente a vivir un estado de estrés unido a un agotamiento o fatiga laboral (burnout) llevándole a la ineficacia y negación de lo ocurrido. Este deterioro y cansancio excesivo progresivo, unido a una reducción drástica de energía,  acompañado a menudo de una pérdida de motivación, lleva al político con el transcurso del tiempo a afectarle en sus actitudes, sus modales e incluso a todo su comportamiento general, dejando de ser quien es para ser alguien en quien él mismo no se reconoce y a su vez su entorno más cercano tampoco lo reconocen.

3º Ausencia de la realidad. Perseguir objetivos poco realistas se convierte en una insatisfacción permanente inconsciente que se manifiesta de manera constante. El político que vive este punto ciego suele fijar objetivos demasiado ambiciosos y frecuentemente inalcanzables, tanto dentro del grupo de gobierno, en su partido o con las personas más cercanas a él. Es frecuente que sea poco realista con respecto a lo que se requiere y como consecuencia surge una ineficacia en el resultado del trabajo que se realiza, surgiendo una desmotivación en el equipo que dirige y una ausencia en escala de cada uno de los miembros que colaboran con él.

4º Necesidad de parecer perfecto. Es incapaz de admitir sus equivocaciones o sus debilidades. Las críticas por más fundadas que sean, le irritan o le producen rechazo. Culpa a los demás por sus propios errores siendo incapaz de admitir sus propias equivocaciones. Un líder político tiene que asumir siempre la responsabilidad de los problemas y hacer algo al respecto en lugar de tomar la salida fácil y culpar y señalar a los demás. Todos cometemos errores y la clave pasa por aprender de esos errores.

5º Ambición ciega. La ambición es necesaria para el crecimiento y desarrollo personal dentro y fuera de la política, sin embargo no bien gestionada lleva al político a un estado de necesidad permanente de parecer adecuado en todo momento y vencer siempre. Cuando se compite en vez de colaborar deja de tener valor. El político entonces inicia un proceso inconsciente de exageración de su propia valía jactándose ante los demás. Juzga a las personas en base a estás conmigo o estás contra mí. Dónde la desconfianza en su círculo de influencia lo convierte en una marioneta al servicio de sus inseguridades. Esta situación lo lleva recluido a un estado de “síndrome de sillón orejero” donde no escucha y solo tiene la visión de lo que tiene enfrente, donde lo único que tiene valía es su único enfoque.

6º Intromisión. La falta de respeto hacia los demás de una forma inconsciente con la certeza que el fin justifica los medios. Forzar a las personas de su entorno y llevarlas al límite es algo habitual en este estilo de liderazgo ciego. Dirigir de un modo asfixiante y no delegar, conlleva a la creencia de que nada se hará correctamente si no es supervisado por uno mismo. El resultado es agotador lo que convierte al líder político en un ser implacable, insensible y mordaz ante las emociones y sentimientos de los demás. El buen líder político sabe y reconoce que su entorno y su gente merecen respeto y dignidad. Trata a su equipo con amabilidad, además de limpiar inmediatamente cualquier impacto negativo que pudiera tener con otra persona. Sabe enfocarse en las fortalezas de su equipo y en las individualidades del mismo, convirtiendo esta circunstancia en un valor que hace extensivo en su liderazgo.

7º Necesidad insaciable de reconocimiento. Todos de alguna forma u otra identificamos fácilmente a líderes políticos que son adictos a la fama, notoriedad y al triunfo. Atesorar los esfuerzos de los demás y acusarles de sus errores entra dentro de la práctica diaria de este líder político. Además aquel político con “necesidad” constante de reconocimiento es capaz de sacrificar cualquier cosa para conseguir su siguiente victoria. El resultado es el descrédito de su entorno y la desconfianza de sus votantes y/o ciudadanos. La confianza va alineada a la coherencia entre lo que se dice y se hace. Y un político necesita ser cercano, empático, consecuente y dirigente.

8º Narcisismo. Donde el único foco es él mismo. Tener la creencia y la actitud de sabelotodo. De que todo pasa por sus manos porque nada tendría sentido si no estuviera él. Cree que no necesita de los demás y que nadie puede hacer las cosas tan bien como él. Al final un líder político necesita ser consciente que nadie es más grande que la propia organización o partido al que pertenece. Uno no tiene cabida sin el otro. 

Como dice un buen proverbio árabe:
El que no sabe, y no sabe que no sabe, es un necio. Mejor evitarlo.
El que no sabe, y sabe que no sabe, es un ignorante. Habrá que instruirlo.
El que sabe, y no sabe que sabe, está durmiendo. Tendremos que despertarlo.
El que sabe, y sabe que sabe, es el verdadero sabio. Y a este hay que seguirlo.

9º Sed de poder. Siempre focalizado en sus propios intereses. No busca el poder para el beneficio de todos sino únicamente para sí o para sus propios intereses. Impone su propia agenda personal independientemente de las demás alternativas, es sencilla y simplemente explotador. Como consecuencia tiene un corto recorrido ante la sociedad y el votante, si descuida su quehacer y abiertamente alardea de su codicia. La esencia de la política nace de la necesidad de mejora de los demás y como consecuencia de uno mismo, no al revés o unilateralmente.

10º Huida hacia arriba. Querer evadirse de la verdad conlleva no ser consecuente con la función básica de hacer política. No afrontar las situaciones, no hacer introspección de quien es como persona y quien es como político. No definir con claridad el tipo de política que se desea implementar, no valorar de donde se parte y fijar como meta el escalón superior sin importar a quien dejamos en el camino es el mecanismo de evasión más fácil ante los quiebros que aporta una vida orientada al servicio público. No es necesario mantener siempre un modelo de fortaleza. Detrás de cada político existe una persona que siente, que vive y que se emociona igual que otra. Y no por ello es sinónimo de debilidad.

No todos los políticos poseen estos puntos ciegos, sin embargo es fácil caer en alguno de ellos. Nadie tiene la capacidad de ver todo. De tener la lucidez para ver todo lo que sucede alrededor. Por ello el líder político que sepa desarrollar un adecuado auto-conocimiento con el fin de poder subsanar aquellas habilidades menos desarrolladas o mitigar aquellos puntos ciegos que le separen de su objetivo principal que reside en el arte de poder hacer política, tendrá que valorar la opción de poder mirar “a través de otro”. Un Coach Político.

Tu ¿Cómo descubres tus puntos ciegos?


18 Habilidades Políticas

Las próximas elecciones municipales de 2015 estarán marcadas por un cambio en la intención de voto apostando más por las personas que por los partidos políticos, así como un refuerzo en las ideas frente a las ideologías.

El político que reclama la sociedad es lo opuesto al que la actualidad política demuestra en sus titulares día a día. 

El futuro político requiere desarrollar nuevas competencias y habilidades emocionales que le lleven a tomar el lugar que la desconfianza ha colonizado en la última década. La sociedad ya no reclama solo buenos oradores y artistas de la palabra. La ciudadanía ofrece su confianza a aquellos políticos que implementen la política en la que ellos creen independientemente del partido donde militen.

Por ello un primer paso es tomar conciencia política de las nuevas reglas y corrientes sociales, incluso aquellas que no están en primera linea. Saber interpretar adecuadamente la realidad externa así como la realidad interna de los partidos se hace imprescindible para cualquier político. La política necesita personas influyentes y persuasivas que sean eficaces y sepan captar la atención de la ciudadanía. Políticos que sepan utilizar estrategias indirectas con el fin de llegar al consenso y obtener el apoyo de los demás.

Inspirar y guiar a la sociedad es una habilidad de pocos. Ejercer el liderazgo parte de la base del ejemplo. Es trasladar con hechos lo que se emite con la palabra. El político que sepa captar los sentimientos no expresados de la sociedad y llevarlos a una realidad en beneficio de ésta conseguirá credibilidad.

Encontrar puntos de encuentro entre el partido, su política y la política que necesita su comunidad (municipio) requiere la capacidad de negociar y de saber resolver desacuerdos. El manejo de los conflictos conlleva una disposición de pensamiento interno calmado y la habilidad de expresión adecuada. Por ello la capacidad de escucha dentro de la comunicación acerca al político a un matiz más humano y menos codicioso pudiendo mostrarse a resolver las cosas dialogando en lugar de dejarse llevar por emociones irracionales que lo posicionan incluso en el ámbito de la agresividad.

El político necesita descubrirse, conocerse, saber cuales son sus recursos, capacidades e incluso sus limitaciones. Aquel que sea consciente de sus puntos fuertes y de sus debilidades habrá dado un gran paso hacia el aprendizaje y su desarrollo personal y político. La persona que tenga una adecuada valoración de sí mismo podrá experimentar nuevas alternativas, descubrir nuevos puntos de vista que sumen a su actividad política y como consecuencia al desarrollo y mejora de la comunidad. Como consecuencia tienen una conciencia emocional trabajada, avanzada de modo que saben reconocer el modo en que sus emociones afectan a sus decisiones y a su vez como sus valores se convierten en la guía de sus decisiones.

Mantener bajo control las emociones e impulsos conflictivos posicionan al político y a su persona en un equilibrio emocionalmente sano. Saber permanecer concentrados, positivos e imperturbables aun en los momentos más críticos en un entorno donde los intereses, las zancadillas y el ego son los protagonistas principales requiere un autocontrol que en política se convierte en un "deporte de riesgo". Sin embargo, la política conlleva a su vez una motivación interna orientada al logro, donde a pesar de los inconvenientes surge un impulso que dirige al político a mejorar y satisfacer un modelo de excelencia dentro de su entorno y al servicio de la sociedad. 

Esa es la esencia de la política. Cuyos valores necesariamente se asientan en la honestidad, la integridad y la responsabilidad del propio político teniendo la aptitud de admitir y asumir sus propios errores. No dejando de señalar, castigar y reprobar las acciones poco éticas de los demás, incluyendo a su propio entorno e incluso partido, a sabiendas de convertirse en un "renglón torcido" dentro de su propia organización. Y ser este reglón torcido no significa tener ausencia de compromiso pues aquel que sintoniza con los objetivos de su partido y con los objetivos de la sociedad está dispuesto a sacrificarse en aras del objetivo superior de su propia organización. Un político comprometido buscará activamente oportunidades para cumplir el cometido de su partido y que a su vez esté alineado con la misión de la sociedad. Un político que sepa anticiparse, reconocer y satisfacer las necesidades de los demás estará orientado hacia el servicio percibiendo de forma activa los sentimientos y puntos de vista de su propio entorno e interesándose activamente por comprender a los demás.

La política actual solicita cultivar y comprender las distintas visiones del mundo, siendo sensibles a las diferencias existentes entre diferentes partidos e ideologías. Esto ofrece una oportunidad al político de aprovechar la diversidad en beneficio de la mayoría y no al interés de un grupo minoritario. Para ello el político necesita tener una sensación muy clara de su valor y de sus capacidades. La confianza en sí mismo conlleva el poder expresar puntos de vista impopulares (dentro y fuera del partido) y defender sin apoyo de nadie aquello que considera correcto para el ejercicio de su/la política.

Un líder político debe saber darse cuenta de las necesidades del desarrollo de los demás y ayudar a fomentar las habilidades de su propio equipo. El crecimiento de las personas que acompañan al político es proporcionalmente beneficioso al conjunto del entorno y como consecuencia hacia la propia sociedad. Estar abierto a ideas y enfoques nuevos siendo lo suficientemente flexible para responder rápidamente a los cambios es una cualidad vital de cualquier persona que desee dedicarse a la política. La innovación y la adaptabilidad son exigidas en el arte de hacer política pues nada permanece estático y ninguna acción consensuada dura más de una centuria, por eso la confianza en uno mismo, especialmente la seguridad es lo que permite al político ajustar, adecuar y pactar sin reserva las iniciativas anteriormente tomadas en el caso que así la realidad lo exija.

En política prever con optimismo e iniciativa un futuro a corto y medio plazo es en sí crear el sueño que toda sociedad anhela. Saltarse las rutinas habituales cuando la situación así lo requiere para llevar a acabo el objetivo marcado es una oportunidad demasiado generosa que en otros ámbitos es inviable adecuar. La política lleva como compañeros de viaje a "obstáculo" y a "contratiempo" y saber viajar con estas circunstancias sin pensar que son fallos personales es una idoneidad que lleva al político a trabajar más desde la expectativa del éxito que desde el miedo al fracaso. 

En resumen, la política se asienta en las personas y aquel que entienda este cambio de paradigma y sepa trasladarlo adecuadamente, será el candidato más querido por la mayoría.



"Querer y no poder" Un Coach para Alberto Fabra


Nueve meses después de que el Presidente de la Generalitat Valenciana Alberto Fabra (@AlbertoFabra) tuviera que tomar la decisión de prescindir de un entrenador personal retomo el tema desde la distancia.
Recuerdo perfectamente desde mi incapacidad física y mental después de mi tratamiento de quimioterapia las cuestiones suscitadas por que un líder político tomó la decisión de mejorar. No di crédito a tanta critica entonces y sigo sin entender dicha crítica casi un año después.

Llevo ocho años entrenando a políticos desde la confidencialidad y el silencio absoluto de mi trabajo. Conozco perfectamente qué perfil político va a requerir mi programa de entrenamiento personal y sobre todo entiendo en qué marco me muevo y como debo implementarlo. Y ante mi experiencia solo me surge una única crítica al hecho de contratar a un experto en liderazgo  ¿De quien fue la idea de crear un contrato desde la Generalitat? ¿A quien se le ocurrió el planteamiento de pagar con el dinero público? ¿Ninguno de los dos "actores" (Alberto Fabra y su Coach) fueron conscientes de la repercusión de dicha decisión dentro del marco político? Si es así, entiendo perfectamente la alarma suscitada en los medios de comunicación, a pesar de las filtraciones del topo del Palau y me pregunto si dichos actores saben el papel que están representando.

Con esta realidad subyace mi postura ante la conversación que mantuve con el Presidente de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) Miguel Borra en el programa de El gran Debate el pasado mes de mayo. "No todos los asesores son a dedo y dentro de la administración publica existe gente eficiente para hacer muchas cosas pero no todas las necesidades son cubiertas con personal de la administración publica". Y tanto un Presidente de una comunidad autónoma, como un Ministro, un Concejal o un Alcalde tienen necesidades a cubrir en su marco político y en su ejercicio de hacer política.

Por ello, al igual que en otros sectores empresariales se requiere la necesidad de profesionales externos que aporten a las organizaciones valor dentro de temas específicos, valoro que un presidente de una Comunidad Autónoma tome la decisión afrontar una mejora personal. Lástima que nuestra sociedad no esté madura sin que sea un signo de debilidad.

La politica nos guste o no está implementada por personas. 
Personas elegidas democráticamente aunque no tenga nada de democrático la forma de elegir a dichas personas desde los partidos. Y esta es la primera contradicción de muchas de las cosas buenas y malas que vive un político dentro del marco del desempeño de la política.

La política se alimenta de juramentos, propuestas, demandas, afirmaciones, sentencias, explicaciones y juicios. Y la figura de un experto independiente (Coach Político) dentro del escenario político donde el baile entre la confianza y el poder se convierte como dijo Von Bismarck "en el arte de lo posible" marca una diferencia considerable entre un político y otro.

Entrenarse desde el ambito del coaching para profesar en política no es buscar una buena imagen, tener una excelente oratoria o marcar una estrategia política teniendo a alguien que siempre te diga lo que tienes o no debes de hacer. Es importante este matiz y saber diferenciar entre un asesor político y un coach político.

El coaching político trabaja diferentes ámbitos y está orientado a la mejora de la sociedad y las organizaciones que intervienen en ella. El coaching para políticos se centra en las personas que intervienen en esos escenarios.

El Coaching es un acompañamiento para mejorar el ejercicio de la política. Donde no solo está focalizado al desarrollo de competencias y habilidades (Liderazgo) sino que también interfiere en la resolución de conflictos a la que se enfrenta una persona pública en su que hacer diario.

Las conversaciones con un coach ayudan al político a ser menos generalista y a crear objetivos concretos. A tener más firmeza en sus pensamientos y en saber fijar la posición en la que como político desea estar. A diferencia de trabajar en la capacidad de generar buenos discursos, el coaching facilita el cuestionarse determinados aspectos del propio discurso. En política para generar confianza es imprescindible la coherencia. El saber identificar y conocer cual es el proyecto político en el que se quiere estar, así como el que se quiere trasladar al votante y a la sociedad, trabajando en la misma linea entre lo que se comunica y lo que se hace.

La política activa lleva una velocidad que desconecta al político de la realidad. Las conversaciones con un coach lo conectan de nuevo con la esencia del porqué se metió en política. La política se ejerce desde la palabra. Y desde la palabra surge una conversación con uno mismo guiada por un coach y entonces es ahí donde de nuevo se conecta con la esencia del para que entró en política.

Un líder político primero debe saber gestionarse a si mismo. Luego gestionar a su equipo para posteriormente también gestionar su entorno. Y para ello necesita aprender. 

Ya lo decía Socrates: "en primer lugar tienes que ejercitar la virtud, y también quienquiera que esté dispuesto a gobernar y cuidar no sólo de sus asuntos en particular y de sí mismo, sino también de la ciudad y de sus intereses, no deberá enseñar sino que principalmente solo deberá aprender"

Y aprender conlleva arriesgar como en su momento hizo Alberto Fabra buscando un entrenador personal aunque no exista una madurez social ni un entendimiento sobre el coaching en la política. No todos sabemos hacer de todo, ni todos buscan ni tienen la inquietud para seguir creciendo.

Dedicarse a la política es una de las ocupaciones más ingratas cuando no se vive de ella sino para ella. Por ello es necesario rodearse de lo mejor. Tener buenos compañeros de viaje. Y saber que el destino no es otro que hacer que las cosas sean posibles.

Y ¿Quien decide lo que es posible? 

Lástima mi Presidente Alberto Fabra que querer a veces no vaya acompañado con poder, pues simplemente se olvidó de la tercera pieza, saber.

Porque alinear querer, poder, saber se hace imprescindible para cualquier decisión. Si uno no sabe aprende, si no puede, busca la forma. Porque si no quiere, no habrá nada que hacer. Y usted quiso pero no pudo y no supo.

Si hubiera sabido afrontar este reto no hubiera estado a la merced de los leones. Y saber elegir bien al domador es clave para seguir estando en el circo de la política. Y no lo tome como peyorativo, el circo al fin y al cabo es un lugar de sueños e ilusiones donde todo es posible, como en política.

by @bego_zalbes


¿Realmente saben los políticos usar Twitter?

El senador del PP Francisco Granados ha encendido twitter sin haber cogido una cerrilla. Y realmente la chispa surge de un comentario de @AntoniCamps (PP) al también senador @antonimanchado (PSOE).

Tras el conocimiento de la existencia de una cuenta en Suiza por parte de Francisco Granados de al menos 1,5 millones de euros en un depósito que comenzó a operar en 1999 el Senador Antoni Manchado lanza a las 10:09 h el siguiente Tuit:

"¿Qué pensaran los senadores/as del #PP del millón y medio de euros de Granados en Suiza? Porque no todos/as estarán igual ¿no? #senadoesp

Cuatro minutos mas tarde la respuesta por parte de Antoni Camps no se ha hecho esperar: "@antonimachado ¿Tienes envidia?"

Y leyendo el cruce de pregunta y respuesta surge de nuevo la pregunta ¿Realmente saben "nuestros" políticos usar Twitter?

Lo que personalmente me llama la atención son los 261 RT y 41 Favoritos que tiene la respuesta de Camps a la hora de escribir este articulo. Los favoritos ¿son de apoyo? Pues analizando los perfiles de las personas que lo marcan sorprendentemente muchos de ellos no son simpatizantes del partido "en abierto", entre ellos he podido ver periodistas, entrenadores de fútbol o baloncesto, responsables de comunicación, director de recursos humanos y sistemas, una psicóloga e incluso ingenieros. También entre ellos un miembro de NNGG.

Y me pregunto que tiene de favorito este mensaje y que calado de fondo se está trasladando en la red.  Lo he dicho muchas veces, no todos los políticos son iguales y el infortunio de uno marca a toda la organización. Errores en la red ha habido en todos los partidos. No conozco ninguno que pueda trasladar en nuestra organización todos vamos con la misma estrategia de comunicación que marca el partido

Twitter es una red libre gestionada por personas y cada una de ellas con independencia propia. Y ahí precisamente es donde radica su valor y donde se puede o no trasladar el valor de la política.

Entiendo la desafección por parte de la ciudadanía cuando a diario tenemos y divulgamos cada uno de lo mensajes de "robo", "prevaricación", "enchufes" y demás "sainetes". 

La política no está en sus niveles más bajos porque no sea un medio para conseguir una sociedad mejor, sino porque quienes intervienen en ella hacen un uso ilícito y equivocado de la esencia misma de hacer política.

La red es el reflejo de las personas. El ciudadano actual está aprendiendo a conocer y reconocer a la persona detrás de una pantalla táctil. Cada vez desarrollamos mejor la habilidad de "observar" quien está detrás de cada perfil. Y el político que no sea consciente de la desnudez que aporta la red está perdiendo la oportunidad de conectar, dialogar y enamorar al que en el fondo es su mayor aliado, el votante.

Señorías aprendan al igual que aprenden otras cosas. Quítense El miedo al Social Media y aprovechen la oportunidad que les da el nuevo modelo de comunicación interactiva.

Begoña Gozalbes

Aislamiento Político

aislamiento politico - campaña política 2015
El tiempo marca cambios. Y en política y sus dirigentes con un amplio recorrido en la vida pública son precisamente los que mas acentúan ese cambio.

El aislamiento en la política por parte de un político no es algo premeditado, simplemente es un mecanismo de defensa, inconsciente, en algunos casos y en otros es la alimentación del propio ego. Después existe el aislamiento creado y dirigido desde dentro del partido político y ahí la formula de poder gestionarlo tiene otro matiz bien diferente.

Pocas veces, en política, pueden verse reuniones en las que las personas les digan a sus dirigentes lo que verdaderamente piensan sobre ellos. Muchas veces, ni su propio equipo se lo dice.

La gran mayoría de la gente que rodea al líder político, y sobretodo en la política municipal, incluso la gente que le saluda en la calle, en su día a día, viéndolo tomando un café o cuando entra en una tienda a saludar, dice realmente lo que piensa; incluso aun existiendo una crítica hacia su gestión, camuflan la realidad con diálogos varios dónde la objetividad se disfraza y dice “señor alcalde, que gusto, ¿cómo está su esposa?, mándele saludos, tome, le regalo este chocolate”.

El entorno no ayuda al líder a salir de su aislamiento, pues ven y viven un mundo distorsionado y por eso mismo necesitan herramientas que les ayuden a ver lo que verdaderamente pasa ahí fuera, en su municipio e incluso, dentro de su propia “organización”.

Las encuestas en el ámbito externo o un Feedback 360º internamente, ayudan a que “la soledad” se mire en el espejo y en vez de no ver nada, descubra nuevas alternativas de conexión con el electorado y la realidad. Y no son exclusivas de implementación en época de elecciones municipales o elecciones electorales en general.

Romper con los hábitos adquiridos de comunicación y encontrar nuevas vías de información, acercan al dirigente al presente. 

La burocracia, el cansancio y el miedo, son los enemigos a batir cuando uno lleva mucho tiempo sentado en el mismo sillón, y solo cuando uno realmente se para y se observa frente al espejo (su coach), tiene la capacidad de ver, aquello que a uno no le sienta bien. 

Realizar este trabajo de introspección es complejo y realmente difícil si uno no va bien acompañado por un experto en mirar hacia dentro, hacia aquellos lugares donde   muchas veces evitamos mirar porque el paisaje que vemos no nos gusta o simplemente no sabemos que encontraremos.

Confiar en uno mismo a través de un externo es un primer paso. Entrenarse en esas habilidades para generar una mejor gestión personal y política es obligación de todo aquel que quiera dedicarse al servicio de lo que es la esencia de la política, el servicio de los demás.


En Integridad Política sabemos y entendemos el entorno político actual. Sabemos abordar las diferentes situaciones a las que se enfrenta un político a lo largo de su vida publica.

Begoña gozalbes

Vivir es fácil con los ojos cerrados

En este articulo no encontrarás información de la película del Director David Trueba ni tampoco un análisis de sus seis Goyas conseguidos gracias a contar una historia como muchas de las que el propio director cuenta, donde lo importante es la vida que hay detrás de cada uno de sus personajes y las lecciones de vida que nos dan personas anónimas con una gran historia.

Sin embargo y sin hacer un símil con su película es fácil vivir la vida con los ojos cerrados, lo complicado es hacerlo con los ojos abiertos mirando todo lo que nos acontece aunque lo que la vida nos presenta muchas veces mejor seria no mirarlo.

La ausencia del Ministro José Ignacio Wert en esta 28 edición de los Goya 2014 ha colmado todas las criticas posibles. Ha sido el mas presente con su evidente ausencia. Me imagino a los guionistas cambiando su guion por esta decisión y poniendo toda "su ofensa" guionista a un acto que sinceramente como espectadora no di crédito a lo que anoche vi, con los ojos bien abiertos, hasta que me atraganté con tanta critica y ninguna exaltación de lo que mejor saben hacer nuestros actores, directores y miembros del espectáculo. 

Y yo me pregunto si ¿Los premios de La academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España son para galardonar o para politizar? Entiendo que un acto como este, sirva para exponer o ensalzar las necesidades de lo que realmente necesita hoy en día la cultura española. Comprendo a cada uno de los asistentes en la puerta y desde la barrera de la alfombra roja, como fueron los empleados de Coca-Cola exigiendo y exponiendo sus derechos. Apoyo que la gente manifieste su descontento y más cuando toda esta gala está rodeada de glamour y despilfarro y no se alinea para nada con lo que se reivindica desde la academia.

Conozco bien de cerca como las decisiones del gobierno (este, el anterior y el que venga) que sobre todo aniquila la cultura más de base. Mi hermano tiene 50 años y es actor. Siempre puso vocación, trabajo y estudio en todo aquello que hizo para lograr su sueño. No creo que ser un gran actor vaya alineado con reconocimientos de la academia. No todos tienen que ser famosos y reconocidos. Para mi el poder vivir de ello a lo largo de su vida profesional (30 años) y ser valorado en su entorno de trabajo ya es por sí un reconocimiento (aunque estoy convencida que para él no).

Mi hermano como actor, no ha querido cerrar los ojos a su entorno para vivir una vida fácil, sin embargo se los cerraron a la fuerza cuando decisiones como el 21% de IVA para la cultura amedrentaba su capacidad de poder llevar sus obras de teatro a los niños

El sector está mas que roto y sin ninguna capacidad de maniobra. ¿Quien sostiene un pago de autónomo de 316€ mensuales cuando muchas de sus actuaciones teatrales no pueden superar ese caché? Y a veces pasan meses sin tener cerrada ni siquiera una actuación. Ver desde la barrera con una obra trabajada en su guion, en su puesta en escena, en su desplazamiento y su montaje ha llegado a un extremo de cobrar a taquilla y darse por contento porque hubo lleno de la sala a 10€ o 5€. Sinceramente es triste.

Mi hermano como muchos otros para ejercer se formó, invirtió tiempo y trabajo. Estudió en Barcelona en la Escuela de Teatro "Mimo y Pantomima" y compartió pasillos con Tricicle. Mejoró su técnica y aprendió de los mejores.  El esfuerzo económico y de estudio le llevó a apostar por algo que en los años 80 no estaba muy reconocido. Hoy damos mucho mas valor a esta profesión tan dura y compleja. No es fácil ser actor, tampoco ingeniero, ni profesor; y por supuesto no es fácil ejercer muchas otras profesiones como minero, bombero o policía. Y sin hacer demagogia,  tampoco es fácil ser político. Aunque a todas las profesiones anteriores justificaremos los errores cometidos y a un político por tomar una decisión coherente le machaquemos hasta saciedad del infinito.

Criticar la ausencia es fácil y saber convertir dicha ausencia en una oportunidad de enseñar que las cosas se pueden hacer de una forma diferente es mucho mas complejo y solo para aquellos que tienen la capacidad de crear en vez de reprochar. Y esta afirmación va por la academia y sus guionistas.

Hubiera deseado como espectadora desde el sofá de mi casa, que la academia hubiera hecho lo que presume de saber hacer mejor. Un guión critico constructivo. Donde hubiera puesto de manifiesto las necesidades reales del sector y donde ese guion tan preparado hubiera cerrado muchas "bocas"  dando una clase magistral de como reivindicar las cosas. La academia tiene los medios aunque es evidente que peca de no saber hacerlo. 

No justifico la ausencia, aunque apoyo la coherencia. No estoy de acuerdo con muchas decisiones del Ministro Wert a lo largo de su mandato, ni tampoco comparto su falta de capacidad de comunicación para saber defender dichas decisiones. 

A veces pienso que detrás de cada Ministro, de cada Diputado, de cada Senador, de cada Presidente Autonómico o de cada Alcalde o Concejal hay un labor nada fácil que habitualmente no se sabe trasladar ni contar a la sociedad. 

Vivir es fácil con los ojos cerrados y en política se da mucho. Pero me doy cuenta que no solo van los políticos con los ojos cerrados sino que también los miembros de la 
Academia y el resto de la sociedad, donde yo también me incluyo. A veces es mas fácil cerrar los ojos para justificar aquello que no queremos o no sabemos enfrentar.

Solo espero que sepamos abrir los ojos a tiempo para darnos cuenta del destrozo que vamos haciendo aunque sea mas difícil vivir.

En la noche de ayer me quedo con la cara de Javier Cámara al recoger su premio después de seis nominaciones  y con la critica constructiva en su agradecimiento de David Trueba con algunas de sus frases.

"Estoy acostumbrado a perder, soy del Atleti"

"España es un país rico, llevamos 400 años robando y todavía queda"

Begoña gozalbes

Elecciones Municipales. Una carrera de fondo.


Todo atleta que participa en un maratón debe preparar la prueba a conciencia. Un político que se presente a unas elecciones debe preparar su candidatura y/o allanar el terreno para poder ser cabeza de lista. El tiempo estimado de entrenamiento para un maratón internacional como por ejemplo el Martin Fiz, suele estar en tres meses. Prepararse para unas elecciones municipales o autonómicas tiene un calendario más amplio.

El candidato que requiera realmente apostar y liderar su candidatura ya está calentando motores. Ya me ocurrió en las elecciones municipales del 2007 cuando un año y medio antes tuve mi primer cliente político y requirió mis servicios como Coach para desarrollar determinadas habilidades y competencias que consideraba que eran imprescindibles para afrontar el reto de presentarse como líder en aquellas elecciones. Lo mismo ocurrió en el 2009 y lo mismo está ocurriendo ahora.

Cuando cada semana recibo un correo cuyo asunto dice “Coaching” seguido deme gustaría poder hablar contigo para poderte explicar mi objetivo” o “Coach” seguido dellevo tiempo pensando en tener un coach político” y detrás va una persona publica, un concejal en activo o un político en otras áreas de ejecución, mi bandeja de entrada se convierte en un termómetro activo de que las cosas en política se están moviendo.

Al igual que en la preparación en un maratón el entrenamiento del primer mes es menos exigente que los dos restantes, el trabajar un calendario político con amplitud de tiempo, da la oportunidad al candidato de asentar correctamente las bases de estrategia personal en el ámbito político.

Hace unas semanas, después de una reunión productiva en contenido con un político, en la despedida del parking me trasladó “Si me presento como alcaldable te llamo” mi respuesta no fue otra que “No esperes a tomar la decisión, si vas a llamarme, llámame antes de tomar la decisión”. Y en esa afirmación va mucho del éxito de un candidato.

Cuando uno está inmerso en una campaña electoral todo, absolutamente todo ya está definido. Ya no hay tiempo para calibrar, medir o sopesar. Cualquiera que haya vivido una campaña entenderá de lo que hablo. El vértigo que se vive da poco margen para el aprendizaje y el desarrollo. Cualquier candidato que llegue bien preparado a las elecciones solo tendrá que poner en marcha la maquinaria adecuada junto a sus asesores de campaña.

Un Coach Político tiene más sentido antes de la campaña y posteriormente como apoyo y referente durante la misma. El Coach Político es un aliado de los asesores y el mejor complemento de estos. Es necesario tener claro que cada uno es su ámbito de ejecución aporta al candidato una experiencia y conocimiento que con la suma de ambos se llama confianza.

Los estrategas y asesores de campaña buscan compensar los puntos débiles del candidato. Un Coach Político trabaja sobre los puntos débiles que son imprescindibles para el éxito del candidato y potencia lo buenos. Todo lo trabajado en su persona se convertirá en los cimientos firmes de un proyecto político y una estrategia política con claves de éxito.

Si un atleta comienza su entrenamiento con series cortas y alternas, un político necesita comenzar sabiendo quien es, para posteriormente saber crear un relato político que llegue a los sentimientos del votante, consolidando su “marca” e identidad propia.

A veces nos miramos en un espejo y solo vemos lo que nuestros ojos y consciente está habituado a mirar que no es lo mismo que ver. En ocasiones mirarse a un espejo es saber observar que hay detrás de una primera imagen. Mirarse a un espejo es mirar el interior de uno.

Y para todo esto como en todos los aprendizajes, necesitamos a otro (ese espejo) que nos guíe de la forma más rápida y eficaz con el fin de conseguir un aprendizaje inconsciente y eficiente.

Entrenarse para la política es algo más que un juego, es entender las reglas del juego con el único fin de Ganar, Ganar, Ganar y volver a Ganar, Ganar, Ganar como decía Luis Aragonés. (Mi más sentido respeto).

En Integridad Política sabemos entrenarte.

Nuevas formaciones políticas

Si hace unos días hablábamos de políticos estrategas vocacionales que saben utilizar todo los elementos que están a su alcance para conseguir sus objetivos y compromisos políticos, hoy desde Integridad Política abordamos lo que ocurre con aquellos políticos vocacionales que abandonan su institución política para crear un nuevo "espacio" donde sí poder generar e incentivar la política en la que creen.

Si alguien decide por voluntad propia abandonar un partido político, detrás existe una gran decepción y unas expectativas traicionadas. 

Aunque estas decisiones no son tomadas de un día para otro por aquellos que confían en un proyecto político, y el partido abandonado auguro ha tenido infinidad de inputs de discrepancia interna mucho antes de esta salida de militantes.

Posteriormente la formación política "desahuciada" podrá hacer de puertas para adentro dos cosas, callar, criticar o justificar los motivos del abandono o reflexionar, cuestionarse y analizar ¿que estamos haciendo para perder la confianza de los nuestros? Pregunta inusual en la mayoría de los casos y tan necesaria desde la jerarquía más alta, pues realmente es la que lleva el timón de toda la organización política y es precisamente ahí arriba donde se miran y reflejan todos los demás.

De todos es sabido que el primer "cliente" que tiene toda organización es el cliente interno. Es al primero que se debe conquistar, enamorar, seducir y amar. Y si dicho objetivo no se obtiene el resultado inminente es el desencanto, el desinterés y finalmente el abandono.  


Hoy en día en nuestro país, sin formaciones políticas no puede haber democracia. El movimiento 15m fue la palanca para ser conscientes que sin organización y no siguiendo las reglas del juego, uno no puede jugar en el marco político español. Desde entonces hemos visto emerger formaciones como Sociedad Civil y Democracia presidido por Maria Jamardo y promovido por Mario Conde, Vox con Jose Antonio Ortega Lara a la cabeza seguido entre otros por Santiago Abascal,  Ignacio Camuñas, Enrique Alvarez  o Movimiento Ciudadano con Albert Rivera que pretende después de toda una estrategia definida y calendarizada valorar sus opciones a las próximas elecciones municipales y presentarse como otra formación política.

A menos de 16 meses el marco político al que se enfrentan los partidos que están desde el inicio de la democracia dista mucho de lo que hubieran imaginada hace apenas cinco años. Existe una requisito por parte de estos partidos que en principio no son muy conscientes y es una regeneración integra y una vuelta a sus orígenes más primarios, saber ¿quienes son? ¿para qué están? ¿por quien están? y sobretodo ¿como lo van a hacer? pues si no vuelven a dar respuesta a estas cuestiones la sociedad hará que sean conscientes a la fuerza. Y si no lo creemos así, solo falta mirar un poquito, solo un poco atrás, el partido socialista a tomado la iniciativa de hacer una primarias con un modelo totalmente nuevo dentro del marco político con el fin de poder trasladar que sí, se han dado cuenta, son conscientes (de cara a la sociedad) que las reglas están cambiando. 

El marco político está creando nuevas reglas y los lideres y partidos políticos que no aprendan, quedaran suspendidos indefinidamente.

Os dejo a continuación la entrevista que me realizó Paul Carcavilla para @RadioTudela


Begoña Gozalbes (@bego_zalbes)


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